VÍCTOR ROMERO VALENCIA
El intento de las cajas que integrarán el Sistema Institucional de Protección (SIP) que lideran Caja Madrid y Bancaja y sus representantes sindicales de llegar a las asambleas del 14 de septiembre con un acuerdo de mínimos en materia laboral registró ayer su primer fracaso. Los responsables de recursos humanos de las entidades financieras rechazaron de plano un documento conjunto presentado por los sindicatos (CCOO, UGT, Confederación de Cuadros y SATE) en el que solicitaban garantías básicas en matera de prejubilaciones, homologación de condiciones laborales y políticas de movilidad geográfica.
Al contrario de lo que ha ocurrido en el SIP de Cajastur y la CAM, los representantes sindicales lograron en la mañana de ayer consensuar una plataforma única de negociación con un documento común de garantías. En una reunión que comenzó a primera hora de la tarde y se prolongó durante unas tres horas con varios recesos, las cajas se negaron a suscribir el texto sindical. El documento se componía de una presentación genérica y un análisis de la situación y un anexo de concreciones. Las cajas rechazan suscribir acuerdos concretos y pretenden rebajar la declaración genérica.
Las entidades no quieren comprometerse por el momento a que el ajuste de empleo (estimado en 3.600 personas) se produzca a través de prejubilaciones voluntarias. Tampoco aceptan garantizar que tras la constitución formal del SIP, todos los empleados homologarán sus condiciones laborales con las que ahora tienen los empleados de caja Madrid. Los responsables de recursos humanos sólo aceptan garantizar que los empleados mantendrán los derechos adquiridos en sus respectivas cajas. "Algo que ya contempla el Estatuto de los Trabajadores", manifestaba ayer un portavoz del SATE.
Las cajas han propuesto presentar mañana un documento alternativo. Fuentes sindicales advertían ayer que "el tiempo se acaba". Desde el SATE no se descartaba que sus representantes en la asamblea votasen que no al proyecto de integración el día 14. Algo que también comparte CCOO. "Lo que plantean las cajas está por debajo de los protocolos de garantías de otros SIP", sostiene el sindicato. Los trabajadores mantiene la unidad de acción.
Menos patrimonio en los fondos valencianos
El patrimonio de los fondos de inversión de las dos principales cajas de ahorro de la Comunitat Valenciana ha registrado descensos en el último año. El desplome ha sido más importante en el caso de la Caja Mediterráneo, que a través de Gestimed tiene activos 23 fondos de inversión. En su conjunto, tanto por la pérdida de rentabilidad como por la fuga de partícipes, los fondos de la CAM se han dejado un 32,92% de su valor patrimonial en los últimos doce meses, según los datos ofrecidos por la Asociación de Instituciones de Inversión Colectiva (Inverco). Los fondos de la CAM cuentan con un patrimonio de 824,4 millones de euros, frente a los 2.480,7 millones de euros que llegó a tener a final de 2006. Un reflejo de la huida de los inversores como consecuencia de la crisis. También los fondos de Bancaja han perdido patrimonio en los últimos doce meses, aunque con un más modesto 6,45% de descenso de valor. En cualquier caso sus 1.253,4 millones de euros de patrimonio a 31 de julio de este 2010 están muy lejos de los 3.976 millones que llegó a tener hace cuatro ejercicios. El socio de Bancaja en su SIP, Caja Madrid, también ha registrado pérdidas importantes en el patrimonio de sus fondos, en este caso del 14,79%.
Por contra, Cajastur, que forma alianza con la CAM apenas se ha dejado un 2,94% en sus 22 fondos de inversión. Supera a la CAM en patrimonio con 827,5 millones.
v. r. valencia