Sergio Carbó, Valencia
El paro general en la citricultura española que las organizaciones agrarias y las cooperativas estaban urdiendo la semana pasada ya tiene fechas: los próximos 14 y 15 de diciembre, es decir, en pleno punto álgido de la campaña naranjera, la actividad de recolección y comercialización quedará paralizada, según el acuerdo de alcance estatal al que llegaron ayer en Madrid los sindicatos Coag, Asaja y UPA, junto a la Confederación de Cooperativas de España (CCAE). El comercio privado del sector citrícola, que maneja en torno al 60% del negocio, ha expresado, sin embargo, su rechazo a esta movilización.
Los convocantes del paro denunciaron ayer que la actual situación de la citricultura española -es ya la tercera campaña consecutiva en la apenas existen precios en el campo- resulta insostenible y si no se toman medidas la crisis terminará por afectar gravemente a otros sectores afines como el del transporte, la maquinaria o los pesticidas. Además, sindicatos y cooperativas advierten que, en función del desarrollo de los acontecimientos, no descartan convocar un nuevo paro, este ya de carácter indefinido, a partir de la segunda quincena de enero.
La tabla reivindicativa elaborada por los convocantes, y que hoy presentarán al Ministerio de Agricultura, plantea, entre otras cosas, una ley de comercio para productos agroalimentarios que incluya una regulación de los márgenes comerciales, iniciativas que favorezcan la transparencia de los mercado, una ley de contratos agrarios, la implantación de un seguro de explotación que garantice la renta del agricultor, la obligatoriedad de pagar un precio al productor y más vigilancia de la calidad en los puntos de venta mediante el aumento de controles.