El sector de la construcción y el inmobiliario pasaron ayer factura a la bolsa. Después de vivir meses de continuos revuelos dentro del sector financiero internacional, agitado por la crisis de las hipotecas subprime de los EE UU, el ladrillo español se contagia de pesimismo. El parqué madrileño cerró la sesión de ayer con una caída del 1,46%, que situó al Íbex 35 por debajo del nivel de los 15.600 puntos. El Índice General de la Bolsa de Madrid perdió un 1,34% y se colocó en 1.685,39 unidades. Entre las empresas del Íbex-35, Inmobiliaria Colonial llegó a ceder más de un 5% en la sesión. Por detrás, FCC y Acciona que se desinflaron en torno a un 4%. Las menos perjudicadas, pero con retrocesos son ACS y Ferrovial cerca de un 3%. En el mercado continuo, Aisa también descendía con fuerza, en torno al 10%. El viernes, la inmobiliaria catalana presentó uno malos resultados en el tercer trimestre, con pérdidas de más de 3 millones. La única que se ha salvado de la quema Fadesa con un rebote del 4%.