Europa Press,
Madrid
El Gobierno español, a través de la Oficina Económica de Presidencia del Gobierno, que dirige David Taguas, exigió la pasada semana al Ejecutivo francés «
reciprocidad
» en el trato a las empresas españolas, al igual que en España se respeta «
de forma escrupulosa
» las inversiones que están realizando las empresas del país vecino, informaron fuentes de Moncloa. El Ejecutivo español decidió llevar a cabo esta iniciativa ante el contencioso que mantienen Sacyr Vallehermoso e Eiffage, y que sigue enquistado a la espera de la decisión de los tribunales franceses.
David Taguas telefoneó a su homólogo en el Elíseo, François Perrault, para expresarle la inquietud del Gobierno español ante esta situación, y le ha recordado los recientes movimientos de empresas francesas en el mercado español, caso de Suez en Aguas de Barcelona (Agbar) o de Crédit Agricole en Bankinter, que no se han topado con ninguna oposición por parte de los reguladores españoles ni con barreras proteccionistas.
Preocupación en el Gobierno
El Ejecutivo español no esconde su preocupación por la presencia en Agbar de Suez - ya que esta firma y la Caixa, que controlan ya el 56,46% de Agbar, después de comprar esta semana a Torreal el 6,67% de la compañía por 276 millones, tienen lanzada una OPA sobre el 43,5% del capital que no controlan-, además, el gigante francés también posee el 33% de Aguas de Valencia, lo que le da una posición privilegiada en el sector español del agua, considerado «
estratégico
» por España.
Por todo ello, el Ejecutivo tampoco ocultó su malestar por la poca antelación con la que Crédit Agricole le puso al corriente de su ofensiva en Bankinter -cosa que la entidad francesa hizo el día anterior a la operación-.