J. L. G., Valencia
«En los últimos años estamos viendo que la feria es un canal comercial alternativo. Los promotores ven que vale la pena venir y hacen el año aquí», explicó. En este contexto, De Miguel señaló que la organización va a empezar a trabajar para convertir definitivamente a Urbe en el canal de venta del sector.
Por lo demás, el presidente de Urbe reconoció que el volumen de negocio ha caído claramente este año, pero ha ido bien «para lo que está cayendo». Así, a falta de datos oficiales José Luis de Miguel informó de que «se ha vendido más de la mitad de las ventas que se cerraron el año pasado». «El volumen no es el mismo pero se ha vendido mucho», dijo.
Misma afluencia que en 2006
Para la organización, esta cifra no es un resultado preocupante. Si la demanda de vivienda ha caído a la mitad en un año, el hecho de vender más de la mitad que la edición anterior es un buen resultado, sobre todo con los precedentes de otras ferias, argumentaron.
Respecto al número de visitantes, aún sin contabilizar los que acudieron en la jornada de cierre, la perspectiva ayer era como mínimo haber igualado la asistencia del año pasado. De hecho, hasta el sábado la afluencia había superado a la de la edición de 2006.
Además, De Miguel dio por cumplido el objetivo que se fijo Urbe Desarrollo al cierre de ejercicio pasado: atraer a los mercados alemán e inglés. Según corroboró De Miguel, ha habido muchas compras de residencia por parte de jubilados de estas nacionalidades que viene a retirarse a la costa valenciana.