J. M. R., Valencia El sector industrial valenciano confía mejorar su financiación a través de bancos y cajas de ahorro como consecuencia de la crisis abierta en el negocio inmobiliario, actividad económica que ha venido recibiendo buena parte de la inyección inversora de estas entidades. No obstante, las principales organizaciones empresariales son cautas a la hora de valorar la situación de los últimos años, tras las críticas contra las cajas lanzadas el pasado jueves por el presidente de las azulejeras Fernando Diago. Nadie desatendido Desde el sector del metal se reclamaba una mayor atención a la inversión productiva por parte de las cajas, si bien Vicente Lafuente, presidente de la federación valenciana, afirmaba que «las cajas no han dejado desatendido a nadie». En su opinión, «cuando se hacía dinero fácil en el sector inmobiliario, las cajas de ahorro, obviamente, se orientaron hacia allí». No obstante, insiste en que «ningún proyecto industrial importante se ha quedado sin financiar durante este tiempo». En cualquier caso, Lafuente destacaba que «los problemas del sector industrial, y en concreto del sector del metal, no están en las cajas de ahorro, sino en otros temas que es preciso abordar, como la flexibilidad laboral, las materias primas o la productividad También desde el sector del mueble se reconocía la predilección por el ladrillo mostrada por las entidades financieras. En este sentido, el presidente de la patronal, Vicente Folgado, señalaba que «en los últimos diez años, los bancos y cajas de ahorro han apostado con más fuerza por temas inmobiliarias . «No quiere decir que se haya producido una discriminación, pero sí que se ha mirado los proyectos presentados por promotores inmobiliarios con mayor con mayor alegría que a los industriales» , explicó .
En cualquier caso, Folgado no descartaba que ahora, en plena crisis inmobiliaria, el interés de bancos y cajas de ahorros se dirija a otros sectores «como el industrial o el turístico» .