Por segundo año consecutivo, el protagonismo de la junta - ya sin la cartelería color rojo teja y los logotipos característicos de la Astroc que creó Bañuelos- se trasladó a los pequeños accionistas. Medio de centenar de éstos, aglutinados en torno a la asociación del abogado de Barcelona Felipe Izquierdo, cedió la palabra a su interlocutor en el turno de ruegos y preguntas. Éste recordó la querella en trámite contra Bañuelos por posible manipulación para alterar el precio de las cosas. Espetó a los dirigentes de Afirma que "no es ninguna nimiedad y el consejo, ni a través de la web ni de la documentación, nos ha entregado hoy [por ayer] información" sobre la denuncia que tramita el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón. "¡Que cuelguen a Bañuelos!", gritaba desde el fondo de la sala del Palau de la Música un hombre profundamente irritado tras la pérdida de valor de sus títulos. Izquierdo exige al consejo la documentación relativa a las operaciones de venta entre Astroc y Bañuelos. Y dice que "ni yo ni muchos otros accionistas hubiéramos comprado acciones de esta sociedad si hubiéramos conocido la maraña de operaciones". Sobre Bañuelos, Nozaleda y Abánades tan solo se avinieron a decir que la "querella es un asunto particular". Ayer Astroc cayó un 17,7%, hasta los 3,85 euros por título. A principios de 2007 llegó a valer 72 euros.