José Luis Zaragozá, Valencia
Los nuevos gestores de Astroc Mediterráneo, que pasa a denominarse Afirma, escenificaron ayer en la junta extraordinaria de accionistas de Valencia -mantiene esta sede social, por el momento- el cambio de rumbo emprendido por la firma que fundó el saguntino Enrique Bañuelos al aprobar su fusión con Rayet y Landscape para evitar el posible quebranto económico tras su desplome bursátil de 2007.
La reunión de propietarios, adonde no acudió Bañuelos, rubricó una ampliación de capital de 842 millones de euros para sanear las maltrechas cuentas de la compañía -cuyos balances de 2007 todavía no han sido dados a conocer-, y que suscribirán a lo largo del segundo semestre de 2008 los socios de referencia de Afirma: Rayet (40,3%), Nozar (17,9% ), Carmen Godia (Abertis), Amancio Ortega, Caixa Galicia y Caja Castilla-La Mancha, que antes de la fusión poseían 5% del capital cada uno. Tras la ampliación de capital esta composición cambiará y CV Capital -la patrimonial de Enrique Bañuelos-, que no acudirá a la misma, reducirá su actual porcentaje de control (17%). Según el nuevo presidente de Afirma, Félix Abánades, quien coge el testigo de Juan Carlos Nozaleda, Afirma será una empresa "solvente y viable financieramente, capaz de hacer frente a todos los compromisos financieros", unods 200 millones de euros, constató Abánades.
Menos gestión del suelo
Los actuales dirigentes de Afirma borran así la huella de Bañuelos en la inmobiliaria, cuyo plan de negocio 2008-2012 contempla generar unos ingresos de 1.200 millones dentro de cuatro ejercicios, de los que un 25% procederá del exterior (sudamérica y países del Este de Europa), mientras que sólo un 20%, procederá de la gestión de suelo. La VPO aportará entre un 10 y un 15%. En la actualidad tiene 450 promociones en marcha y proyectos para 25.000 hogares. En 2008 quiere entregar 1.000 viviendas, sobre todo en el área de Madrid, Valencia y Cataluña.