28 de junio de 2016
28.06.2016

Cuando dos más dos no son cuatro

EUPV, Compromís y Podemos han perdido 130.000 votos tras su unión - Los expertos apuntan al castigo de la «vieja guardia» comunista

28.06.2016 | 02:02

Dónde y por qué. Esos son los dos interrogantes que emergen indefectiblemente al día siguiente del gatillazo electoral de las confluencias de izquierda. La primera cuestión sería dónde están esos más de 111.000 votos de Esquerra Unida que las pasadas elecciones de diciembre terminaron en la basura al no conseguir representación parlamentaria y que estaban llamados a sumarse a los de Compromís y Podemos. Juntos, según todas las encuestas, iban a empatar con el PP, pasando por encima del PSOE sin piedad, al menos en la C. Valenciana.

Pero no sólo no han aparecido esos votos, sino que la coaligación de estas fuerzas ha perdido otras 20.000 papeletas por el camino. Desde septiembre hasta ahora, estas tres formaciones se han dejado electores al ritmo de 412 cada día. Hecho que lleva a la segunda cuestión: ¿Por qué separados «sorpassan» al PSOE y unidos medio año después se quedan „a nivel estatal„ a 14 escaños de los socialistas?

El miedo. Esa es la explicación que encuentran desde las formaciones afectadas. La alerta sobre un supuesto gobierno extremista que desde el Partido Popular y Ciudadanos se ha agitado en campaña ha sido decisiva. «Sabían que el miedo iba a pesar más que la ilusión por un cambio», explica a Levante-EMV Ricardo Sixto, que ha conseguido acta de diputado de EUPV al ir en la quinta posición por A la Valenciana.

Venezuela, pero sobre todo, el ´brexit´, ha jugado en contra de estas formaciones, según José Vicente Egea, presidente de la Asociación Valenciana de Politología (Avapol). «El ´brexit´ ha estallado dos días antes de las votaciones, y, salvando las diferencias, ha provocado un efecto parecido al del 11M. Ha dinamitado la campaña y la gente se ha inclinado más por un voto conservador», señala el experto.

Celebración contenida en EUPV
Egea, sin embargo, apunta a otro factor añadido: el castigo de «la vieja guardia» del Partido Comunista que no veía con buenos ojos la alianza con Podemos. «Estoy convencido de que la inmensa mayoría de los votantes de Izquierda Unida han votado a la confluencia. Cuando tengamos todos los datos podremos saber dónde se ha producido la fuga», defiende Sixto, quien deriva la responsabilidad a las filas del partido de Iglesias y celebra a su vez «con regusto amargo» la recuperación de un diputado para su formación. «Tendremos que ver qué ha pasado» con esos 130.000 votos menos que han cosechado las fuerzas. Los números hablan y tal agujero no se ha podido producir solo por la abstención de los de Garzón.

«El intento de Podemos de aglutinar a toda la izquierda no ha servido. Se han proclamado socialdemócratas y eso no ha gustado a ciertas facciones de IU», explica el politólogo. Atendiendo a los resultados en las principales capitales de la C. Valenciana, la dinámica ha sido la misma desde las autonómicas. La suma de dos más dos „en este caso, hasta tres„, no era cuatro, de hecho, no era ni suma. Por separado, aglutinan más electores.

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