M. D. VALENCIA
El nuevo edificio que aloja la Escuela Universitaria de Fisioterapia y las instalaciones que se han adaptado como sede de los servicios institucionales y de Fundación General de la Universitat de València fueron inaugurados ayer, en sesiones de mañana y tarde, por su rector, Francisco Tomás.
El máximo responsable, que dejará su cargo tras ocho años al frente de la Universitat el 2 de marzo día de las elecciones, ha procedido a similares actos durante enero con el edificio del Instituto de Tráfico (Intras) y con el de Investigación del campus de Tarongers. Quedan dar por concluidas la amplia rehabilitación de la Facultad de Medicina y la nueva escuela de Magisterio, trasladada también a Tarongers.
El centro de Fisioterapia, que tiene una superficie de 3.000 metros cuadrados, ha contado con una inversión de cuatro millones de euros. Las nuevas instalaciones, que amplían los servicios que ya existían en el edificio adyacente, están en el número 5 de Gascó Oliag, en el campus de Blasco Ibáñez. Al acto acudieron el vicerrector de Infraestructuras, Aurelio Beltrán y la directora de la Escuela, Celedonia Igual.
El rector destacó en su intervención la "satisfacción" por dotar a Fisioterapia de su propio edificio, "un lugar de referencia, un centro donde se visualizan los estudios y donde la gente trabaja en mejores condiciones", dijo.
En cuanto a las instalaciones que acogen varios servicios universitarios, es un inmueble, situado en el número 4 de la calle de Amadeo de Saboya, con una superficie construida de 2.600 metros cuadrados distribuidos en planta baja y siete plantas.
El edificio, que se financia con una operación hipotecaria a quince años, reúne servicios que ocupaban instalaciones alquiladas y estaban dispersos. Este inmueble no es de nueva construcción, puesto que anteriormente acogía la antigua sede de la Fundación de Investigaciones Biomédicas.