La asociación de vecinos de Monteolivet viene reclamando desde 2005 que, en el momento en que la Universitat de València deje las instalaciones de la Escuela de Magisterio, el edificio tenga un "uso polivalente" para los ciudadanos del barrio, similar a lo que se ha hecho ya en el antiguo mercado de Abastas o con el matadero de la Petxina.
La presidenta de la entidad vecinal, Amparo García, expresó ayer a Levante-EMV que en conversaciones con el ayuntamiento le indicaron que "nos tendrían en cuenta a los vecinos a la hora de tomar una decisión. El consistorio y la Universidad llevan años de reuniones y tenemos entendido que la institución académica no se niega a nada".
Amparo García reivindicó que "si no se utiliza para educación debe ser para el barrio".
En su momento, hace tres años, preguntado el rector, Francisco Tomás, por la posibilidad de que esta escuela acabara teniendo una utilización como centro social, afirmó que en su cargo es "responsable del patrimonio" de la institución académica y que los recursos de la Universitat "se deben destinar a las finalidades" de la misma.
En su opinión, "no se desaprovechará la oportunidad de mantener el patrimonio para darle un destino para la mejora tanto de sus estudiantes como de las actividades de docencia o transferencia". Además, añadió que la Universitat cada vez tiene más necesidades no sólo de espacio sino de medios de trabajo o económicos. m. d.valencia