LEVANTE-EMV VALENCIA
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El sacerdote jesuita Jon Sobrino recibió el lunes pasado, en su residencia de El Salvador, la comunicación del nombramiento de doctor honoris causa de la Universitat de València de manos del rector, Francisco Tomás. Aunque este reconocimiento se realizó el 29 de septiembre, el teólogo no pudo asistir a la ceremonia a consecuencia de su delicado estado de salud, explicaron ayer fuentes de la institución académica.
Sobrino está considerado uno de los representantes más cualificados de la teología de la liberación. En la propuesta de nombramiento el rector puso de relieve cómo el teólogo jesuita "ha contribuido a desarrollar un espacio de reflexión social desde el principio ético de la parcialidad a favor de los pobres, de la esperanza y de la paz".
En su estudio de la Universidad Centro Americana (UCA), Sobrino conversó con el rector. "Hay que comunicar que la bondad es posible" afirmó.
El teólogo mostró a Tomás el jardín en el que asesinaron al padre Ignacio Ellacuría (rector de la UCA) a otros cinco jesuitas y a dos trabajadoras. Un jardín de tierra negra, donde hoy florecen ocho rosas rojas y que se ha convertido en un centro de peregrinación.
Sobrino bromeó con el rector sobre la llamada delantera eléctrica del Valencia CF de los años cuarenta (Epi, Amadeo, Mundo, Asensi y Gorostiza) y reflexionó sobre el fútbol y los pobres del planeta. "A un futbolista le pagan 94 millones de euros. ¿Qué es pecado? Es lo que da muerte y cuando leí que en un partido entre el Madrid y el Lazio había 700 millones de euros en el campo, consulté un anuario de economía y vi que esa cantidad es el doble del presupuesto de países como el Chad".
El rector, con la secretaria general de la Universitat, Marisa Contri y de la vicerrectora de Cooperación, Rosa Moliner, inauguró ayer en San Salvador, un centro de salud regional, impulsado por la Universitat.