MAITE DUCAJÚ VALENCIA
Las instalaciones de la vieja Escuela de Magisterio en Monteolivet continuarán siendo de uso docente de la Universitat de València, que no descarta permutar el edificio con alguna Administración pública en un futuro. El traslado,ayer, de los estudios de la diplomatura y del grado de Maestro al campus de Tarongers no deja libre del todo las aulas de la calle de Alcalde Reig de Valencia -junto a la Ciudad de las Artes y las Ciencias- ya que se impartirá el master de Profesorado de Educación Secundaria. Mientras, los vecinos continuan reclamando que se convierta en un centro polivalente.
El rectorado ha querido hacer coincidir en la misma semana la apertura del edificio recién construido, en donde se darán las clases del segundo cuatrimestre de estos estudios, con el comienzo del nuevo master, al que se han inscrito 1.200 alumnos, en el antiguo centro. El denominado pabellón de gobierno, que está apuntalado, será derribado en verano.
"Nunca nos hemos planteado otro uso que no sea el docente", explicó ayer a Levante-EMV el vicerrector de Infraestructuras, Aurelio Beltrán. El equipo directivo de la Universitat lleva más de tres años -desde que se aprobó el traslado- rechazando cualquier planteamiento especulativo a un solar que en la actualidad se ha quedado en un inmejorable emplazamiento frente al jardín del Túria. Aunque la última palabra la tendrá el nuevo responsable académico, tras las elecciones del 2 de marzo.
En la colocación de la primera piedra del actual edificio, en 2007 y cuando no había despuntado la crisis económica, el rector Francisco Tomás -ayer de viaje a Latinoamérica- condicionó el uso no universitario de los terrenos a una "financiación desahogada" en la planificación de la Generalitat, por lo que no excluyó la posibilidad de llegar a "una solución con las Administraciones que no suponga una merma de patrimonio universitario pero que repercuta en beneficio de la población".
Entonces, la institución académica barajaba dos usos para el edificio antiguo de Magisterio: el Museo de Ciencias Naturales y un centro de postgrado.
El vicerrector Beltrán, ayer en declaraciones a este diario, reconoció que lo deseable es una política de "concentrar y agregar centros" en los campus y, en este caso, se encontraba fuera del área.
El responsable de Infraestructuras añadió que estaban "dispuestos a hablar con cualquier Administración" para poder llegar acuerdos, como hizo la Politécnica con la Generalitat que cedió el solar de la escuela Agrícola de Blasco Ibañez para ampliar el Clínico o la misma Universitat con el ayuntamiento al permutar la Casa de Lactancia. De hecho, su objetivo es poder construir un centro de Postgrado en Tarongers, incluido en el proyecto de campus de excelencia internacional.