OTR Press, Pamplona/ Madrid
El mundo universitario salió ayer a la calle para protestar con su silencio por el último atentado perpetrado por ETA en la Universidad de Navarra. En el centro pamplonés, cientos de personas se concentraron para guardar cinco minutos de silencio en señal de repulsa por el atentado perpetrado el jueves en el aparcamiento del campus al cabo de los cuales el rector del centro, Ángel Gómez, aseguró que la vuelta a la "normalidad" es la mejor respuesta a la barbarie etarra. Un gesto que se repitió en la mayoría de campus de toda España en respuesta a la convocatoria de la Conferencia de Rectores (CRUE) que llamó a todos los centros universitarios para concentrarse en "defensa de la Justicia y la convivencia".
Desafiando al frío y la lluvia, cientos de personas entre profesores, alumnos, trabajadores del centro y personalidades del mundo político y académico guardaron cinco minutos de silencio en la explanada del edificio de Ciencias Sociales de la Universidad de Navarra. La concentración, que terminó con un aplauso, estuvo presidida por el presidente de Navarra, Miguel Sanz.
Sanz transmitió "en nombre de todo el pueblo navarro" la condena "más enérgica" al atentado y destaco que el centro "ha sabido superarlo con valentía" al reiniciar las clases al día siguiente.
"Una repulsa serena"
Por su parte, el rector de la Universidad de Navarra, Ángel Gómez Montoro, reafirmó su deseo de "seguir adelante con las actividades ordinarias". Tras agradecer a toda la comunidad universitaria su "actitud de repulsa serena", para que "todo pudiera volver hoy a la normalidad", aseguró que "lo mejor que podemos hacer frente al terrorismo es la normalidad". "No van a pararnos, vamos a seguir trabajando sin temor y sin rencor, pero sacando adelante todos los proyectos que tenemos entre manos", proclamó.
Concentraciones de estudiantes y profesores que se repitieron en toda España en respuesta a la convocatoria realizada por la Conferencia de Rectores (CRUE).