Efe, Barcelona
El conseller de Gobernación de la Generalitat, Jordi Ausàs, indicó ayer que si en dos semanas el Gobierno central no propone un modelo de financiación adecuado a lo que prevé el Estatut, el Ejecutivo catalán "tendrá que levantarse de la mesa" de negociación y "esperar a que nos vengan a buscar". Según indicó el conseller Ausàs, una vez transcurridos seis meses de negociación "prudente, discreta y responsable" del Gobierno catalán con el del Estado "no hay ningún avance significativo, ni en la definición del nuevo modelo ni en las cifras" de recursos que debe comportar.
"En este punto -subrayó-, podemos esperar dos semanas más, pero luego lo que hay que hacer es levantarse de la mesa y seguir pendientes de lo que nos dicen, pero que ya sea el Gobierno del Estado el que nos venga a buscar cuando tenga algo nuevo que proponernos".
Posición inamovible
"Esto no significa -precisó-, que la Generalitat rompa la negociación o que se niegue a seguir negociando, nada de esto, pero vista la posición inamovible del Estado y el cansancio y la incertidumbre que esto provoca, sí que debe decir 'ya hablaremos más adelante". Según Ausàs, "la situación actual no puede mantenerse por más tiempo, puesto que parece como si no se moviera nada", y se mostró convencido de que si el Ejecutivo catalán se ve obligado a tener que levantarse de la mesa "al menos esto contribuirá a que los ciudadanos de Cataluña entiendan lo que está pasando".
En opinión del conseller de Gobernación, la raíz del desacuerdo entre el Gobierno del PSOE y el de la Generalitat, "la tenemos que buscar en la evolución que han tenido los ingresos del Estado durante los últimos diez años". "El Estado -explicó-, no ha adelgazado ni un milímetro en estos últimos diez años, a pesar de los traspasos efectuados a las Comunidades Autónomas, y en lugar de reducir el porcentaje de sus presupuestos y pasar del 45% al 42% de los ingresos totales que es lo que correspondía, lo que ha hecho es engordarse, y ha pasado del 45% al 52%".
Un modelo inaceptable
Según Ausàs, el nuevo sistema de financiación debería comportar que el Estado aportara a las CCAA entre 12.000 y 20.000 millones de euros, en función de sus competencias y sus necesidades de gasto. En cambio, explicó, "lo que nos propone el Gobierno español está muy alejado de esto, y han pasado seis meses y seguimos sin estar de acuerdo en absoluto, ni en las cifras ni en el modelo".
Sobre este último, recordó que el Estatut determina muy claramente que la nivelación entre las Comunidades no puede comportar que, al final, aquellas que realizan un esfuerzo fiscal superior acaben teniendo menos recursos para sus ciudadanos que las que aportan menos.
En consecuencia, destacó el conseller Ausàs, cualquier modelo que no impida que vuelva a ocurrir esta situación "es inaceptable" y representa "una tomadura de pelo".