Antonio del Rey, Madrid. efe
Los diputados socialistas se cuidaron de arropar ayer con enérgicos aplausos de apoyo a los cuatro nuevos ministros que debutaron en la sesión de control del Congreso para someterse a preguntas de la oposición, y quienes aprovecharon para lanzar ofertas de consenso y diálogo a diestra y siniestra.
Se estrenaban la vicepresidenta económica, Elena Salgado, el vicepresidente tercero, Manuel Chaves, el ministro de Fomento, José Blanco, y el titular de Educación, Ángel Gabilondo; la responsable de Sanidad, Trinidad Jiménez, ha visto aplazadas sus preguntas para mañana.
Fue el diputado del PNV Pedro Azpiazu el primero en dirigirse a Salgado, para recordarle la "debilidad parlamentaria" del Gobierno. Pero a la nueva ministra de Economía le importó poco que Azpiazu considerara que el Gobierno es más un "pesado lastre" que una solución para la crisis; ella le pidió colaboración y cosechó aplausos del PSOE en su primera respuesta y en la réplica.
Un "retiro de lujo" para Chaves
A continuación, Cristóbal Montoro, del PP, abrió el fuego del grupo popular contra la vicepresidenta, cuyas respuestas ha seguido muy atento su predecesor, Pedro Solbes, desde su escaño. Con expresión poética dio la bienvenida Montoro a Salgado porque según dijo "llega al relevo sobre las cenizas de un fracaso".
A Manuel Chaves, ministro de Política Territorial, le tocó en suerte el diputado malagueño Juan Manuel Moreno, quien con gran vehemencia le ha acusado de disfrutar de un "retiro de lujo" en el Gobierno. Ayudado por algunos problemas con el micrófono por Salgado, su vecina de escaño, el ex presidente andaluz sacó pecho con sus seis victorias electorales consecutivas, al tiempo que recordó al PP que en Andalucía han dejado a alguien que, por el contrario, ha perdido tres veces, esto es, Javier Arenas.