Efe, Madrid
El jefe del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, advirtió ayer signos de esperanza para la economía pese a que el líder del PP, Mariano Rajoy, le auguró que puede ir hacia el "abismo" y a que el resto de grupos fue escéptico ante la hipotética mejora económica y ante la remodelación ministerial. La sesión del pleno de la Cámara en la que Zapatero informó de los motivos de sus cambios en el Gobierno derivó en un debate sobre la situación económica. Dijo que los cambios responden a "un nuevo impulso" ante la segunda fase de la crisis. La lucha contra la crisis y acelerar las medidas contra ella fue el motivo principal de ese cambio, reiteró Zapatero.
En esa tesitura, y pese al reconocimiento de que aún se está en una fase aguda de la crisis, el presidente vislumbró datos positivos y avanzó, en medio de las dudas de los grupos de oposición, que las cifras de paro y empleo van a tener un "color más llevadero en los próximos meses".
Frente a los datos que ofreció Zapatero, Rajoy advirtió al presidente del Gobierno que si "porfía en los errores", la economía española "irá al abismo". Se preguntó si "van a cambiar las cosas" con los nuevos nombramientos y gracias a "esas lindas vaguedades poéticas" del "nuevo impulso o nuevo ritmo" y pidió a Zapatero que estudie propuestas del PP como la que considera que ha asumido ya con la puesta en marcha de una línea ICO de 3.000 millones de euros para que los ayuntamientos liquiden sus deudas con las pymes.
Tras acusarle de improvisación en la formación de su nuevo Gobierno, le criticó la falta de experiencia de ministros como Elena Salgado o José Blanco.
Eso llevó a Zapatero a defender a ambos, a pedir a Rajoy que no dé lecciones porque aún le quedan muchas asignaturas por aprobar en democracia y a resumir en un verso de Cervantes su trayectoria al frente de varios Ministerios del Gobierno de Aznar: "fuese y no hubo nada".
"Pasará a jefe de la oposición"
Rajoy lanzó a Zapatero la advertencia de que, si sigue así, pronto será el jefe de la oposición, mientras que el portavoz socialista, José Antonio Alonso, pronosticó al líder del PP que si continúa con mensajes catastrofistas nunca ganará elecciones y se convertirá en "un chiste de político".
El portavoz de CiU, Josep Antoni Duran i Lleida, acusó al Gobierno de improvisación y de ofrecer "más de lo mismo". Especialmente significativo ha sido el duelo dialéctico entre Zapatero y el portavoz del PNV, Josu Erkoreka, ya que ante sus duros reproches a la política económica del Gobierno, que según el presidente son consecuencia del cambio en el País Vasco.
Las fuerzas de izquierda representadas en el grupo de ERC-IU-ICV expresaron su escepticismo respecto a la eficacia de los cambios y le emplazaron a pilotar un verdadero cambio de rumbo. Los portavoces de los partidos del grupo mixto consideraron que la remodelación del Gobierno "se ha quedado coja".