Efe, Isla (Cantabria)
Los primeros derribos de construcciones ilegales en la costa de Cantabria comenzaron a ejecutarse en la mañana de ayer en la playa de La Arena de Arnuero, 15 años después de la primera sentencia que ordenó demoler y ante una decena de vecinos que denunciaron la "falta de voluntad" de las administraciones.
Pasadas las 7.00 horas de ayer, dos palas excavadoras comenzaron a derribar las fases 1 y 2 de la urbanización promovida en los años 90 por Inmobiliaria Arnuero en la playa de La Arena, que se compone de 144 apartamentos, todos ellos con sentencia firme de derribo.
En total, en las fases 1 y 2 hay 42 apartamentos que no llegaron a terminarse y que no están habitados. Parte de ellos aún son propiedad de la constructora Cenavi, la empresa matriz de Inmobiliaria Arnuero.
Inmobiliaria Arnuero decidió hacerse cargo del derribo de estos apartamentos para intentar desbloquear la demanda por daños y perjuicios que presentó contra el Ayuntamiento de Arnuero y el Gobierno de Cantabria, las administraciones que autorizaron su construcción. Porque, hasta el momento, los tribunales han rechazado concederle indemnización alguna hasta que se ejecute la sentencia.
La demolición de la playa de La Arena se está desarrollando con normalidad, aunque un grupo de vecinos, algunos con camisetas amarillas en las que pone "víctimas", permanecían en la zona contemplando los trabajos, con una pancarta con el lema "144 familias víctimas de la mafia del ladrillo".
Otros vecinos seguían los acontecimientos desde los balcones de otros pisos de la misma urbanización que están habitados y que se encuentran tan sólo a unos 30 metros de los edificios derruidos.
Mil casas pendientes de derribo
La fase 1 de la urbanización era una estructura de hormigón, en donde se había habilitado el "Museo del Horror", un espacio de denuncia sobre la situación de los afectados que poseen viviendas con sentencias de derribo. En total, un millar de viviendas de la costa de Cantabria tienen en la actualidad sentencias de ese tipo.De hecho, sobre ese edificio, antes de entrar las palas, podían leerse mensajes como: "Víctimas del Gobierno cántabro, del Ayuntamiento de Arnuero, de Cenavi y de Caja Cantabria", "Culpables a la cárcel" o "la Marbella del norte".