Antonio del Rey, Madrid. efe
La vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, ha pintado un mostacho en el cartel preelectoral del PP, pero no por un capricho estético, sino porque el supuesto jefe de la trama corrupta de la operación "Gürtel" se apoda "el Bigotes" y es amigo de Francisco Camps. "La única verdad es que a ustedes les crecen los bigotes y las facturas sin pagar", proclamó ayer De la Vega en la sesión de control celebrada en el Congreso, en ausencia del presidente José Luis Rodríguez Zapatero y del líder del PP, Mariano Rajoy.
Remató con este aserto, celebrado con aplausos y algún ¡muy bien! en la bancada socialista, su respuesta a la pregunta que le acababa de formular la portavoz del grupo popular, Soraya Sáenz de Santamaría, a la que siguen sin convencer las medidas anticrisis.
Aunque con prudencia, De la Vega dejó caer que ya hay "algún síntoma incipiente de recuperación", pero no se cortó a la hora de atacar a su oponente: "Ustedes intentan constantemente sacar tajada hasta del paro y eso dice mucho de ustedes", le espetó.
En su réplica, la diputada del PP reprochó a De la Vega que siempre eche la culpa de todo a su partido y le recordó en qué debería ganarse el sueldo como "número dos" del Gobierno socialista. "A ustedes les pagan por traer soluciones y no por buscar excusas", le dijo, para sugerirle remedios como las reformas estructurales y fiscales o la adopción de "medidas valientes". Y hablando de arreglos, si Zapatero dijo el domingo que la solución a la crisis sería social "o no sería", Sáenz de Santamaría admitió estar de acuerdo "a medias" con el presidente, porque para ella "la solución será social, pero no será socialista, y será con empleo o no será", manifestó entre aplausos de los suyos.
Esta consideración le pareció a De la Vega una prueba más de que los "populares" siguen jugando "a la descalificación, a la gracieta y al titular facilón". También acusó al PP de tener "pasión por el voto, pero poca pasión por la gente" y de carecer de ideas, salvo "la doctrina Aznar y la receta liberal" del abaratamiento del despido. Una "varita mágica", en su opinión, que el partido de Rajoy no se atreve a usar en las comunidades donde gobierna.