OTR Press, Madrid
La Policía Nacional detuvo ayer al vicepresidente y miembro fundador de la ONG Infancia Sin Fronteras, Miguel Ángel Gisbert, por su pertenencia a una organización especializada en la falsificación de tarjetas bancarias y documentos, blanqueo de capitales y en favorecer la inmigración ilegal. Tras conocer esta detención, la ONG decidió cesar a Gisbert y aseguró desconocer sus actividades ilegales.
La infraestructura necesaria para conseguir este flujo migratorio era facilitada por Gisbert, que realizaba continuos viajes a Nicaragua, principal centro de actividades de la organización. En este país, el detenido tenía establecidas varias empresas fantasma, que se mantenían con dinero procedente del blanqueo de capitales, a través de las cuales y a cambio de una suma de dinero, ofrecía contratos de trabajo a ciudadanos cubanos para que trabajaran en ellas.
Tras esperar en Nicaragua un tiempo prudencial, se remitía desde España una carta de invitación y un contrato de trabajo desde una empresa ficticia. Así, lograban su entrada con apariencia de legalidad. Posteriormente, el responsable de la organización facilitaba a los ciudadanos cubanos un documentos falsificado para su salida de España con destino a México. Si una vez allí conseguían pasar el control de entrada de las autoridades mexicanas, éstos debían destruir el pasaporte falsificado y dirigirse a las ciudades fronterizas con EE UU, donde otros miembros de la red les facilitaban la entrada.