EFE
Luis Fernando Romero ha indicado que la querella se presentó con el conocimiento del máximo responsable de Banesto, Sáenz, al que ha definido como "el salvador del banco", tras ser nombrado presidente después de la intervención de la entidad por parte del Banco de España a finales de 1993.
En Banesto "no se hacía nada que no estuviera bendecido" por Sáenz en esa época, ha argumentado hoy el empresario barcelonés, que ha afirmado que su "buen nombre y prestigio" quedaron seriamente afectados después de su paso por prisión.
Romero ha hecho estas apreciaciones durante su declaración hoy ante la sección tercera de la Audiencia de Barcelona en el juicio que se sigue contra Sáenz, Merodio, el ex director regional de Cataluña Miguel Ángel Calama y el abogado Rafael Jiménez de Parga, asesor externo de Banesto, por cuatro delitos continuados de acusación y denuncias falsas.
A la salida de la sala, José Ángel Merodio y Luis Fernando Romero no han podido evitar un enfrentamiento verbal entre ellos que no ha ido más allá de un "sois la hostia" por un lado y "lo vais a pagar" por otro, respectivamente, que ha permitido a ambos desahogar parte de la tensión generada durante las declaraciones de la mañana.
De hecho, Ignacio Romero ha debido ser llamado al orden por el presidente del tribunal cuando ha comentado que Sáenz no tenía "la honorabilidad" de mirarle a los ojos en la sala.
Los dos hermanos han asegurado que conocían y trataban a Sáenz y Merodio de la época en que éstos eran directivos de Banca Catalana y que, incluso después de estar en prisión, pensaban que sería posible que les pidieran disculpas por lo que había pasado.
A preguntas de los abogados de la acusación y de las defensas, los dos hermanos no han reconocido la deuda de 639 millones de pesetas (3,6 millones de euros) que les atribuía Banesto en la presentación de la querella, correspondiente al grupo de empresas Harry Walker, de las que sí han reconocido haber sido accionistas a través de una sociedad denominada Crefisa, en la que también participaba el financiero Pedro Olabarría.
Hoy, al igual que el miércoles, han salido a relucir en las preguntas de los abogados de la acusación pero, sobre todo, de las defensas, los nombres de numerosas sociedades en las que tendrían intereses Olabarría y los Romero, como Minaica, Crefisa, Laraya y Dicesa, además de Harry Walker y Harry Walker Nautica, filial de la anterior.
La relación de estas sociedades con los tres testigos y sus posibles deudas con Banesto han sido del interés de los letrados, que el próximo lunes día 11 preguntarán al testigo más importante de este caso, el ex juez Luis Pascual Estevill.