ETA hizo explotar en la mañana de ayer un artefacto en la base de un repetidor situado en un puerto de montaña del municipio cántabro de Guriezo, limítrofe con el País Vasco, y desató la alarma en Castro Urdiales, donde se alertó sobre la posibilidad de una segunda bomba. El artefacto contenía entre 3 y 5 kilos de explosivo.
Agencias, Bilbao
El lehendakari, Patxi López, aseguró ayer que espera asistir como presidente del Gobierno vasco al fin de ETA y afirmó que "arriesgará", si es necesario, para lograr la paz, porque es su "objetivo fundamental". Además, expresó su deseo de que el PNV abandone "posiciones radicales, soberanistas, de avance a la independencia" para moderarse y propiciar "el entendimiento".
En su primera entrevista tras haber sido investido, ofrecida por la cadena Ser afirmó que la prioridad de su ejecutivo será lograr la paz y expuso que "el rechazo social" hacia ETA será "fundamental" para conseguir que cuando un terroristas sea detenido "no vaya a haber otro que se ponga en su sitio".
Hoy Patxi López prometerá su cargo en una ceremonia solemne "que mantenga la tradición bajo el árbol de Gernika", si bien no utilizará la fórmula que han empleado anteriores lehendakaris del PNV que apelaba a Dios, al ser laico.
Señaló que el acuerdo que suscribió con el PP para garantizar la gobernabilidad de la Comunidad Autónoma Vasca "contiene líneas generales que pueden ser suscritas por la inmensa mayoría de la sociedad vasca" y, de hecho, el martes "no hubo ni un sólo portavoz que pudiera decir ni una sola política, una sola frase o un solo párrafo de ese acuerdo supusiera un frente".
López pidió al partido de Iñigo Urkullu que, tras el abandono de Juan José Ibarretxe de la política, "asuma la responsabilidad que les corresponde con el país" como partido de la oposición para tratar de alcanzar acuerdos con el nuevo Gobierno Vasco.
López agradeció la complicidad del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, con su proyecto, "sin la cual no hubiese sido posible el cambio" en Euskadi.
Reconoció que el presidente se arriesgara, primero por el proceso de paz y luego por el cambio en Euskadi, por lo que lamentó que esto "esté siendo utilizado por el PP y el PNV, en alianza, para atacar al Gobierno del PSOE".
Concluyó que también para él, "la paz será el objetivo fundamental de mi gobierno y no concibo, si tengo que arriesgar, no hacerlo".
La interpretación del Gobierno
Sobre estas palabras, la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, aseguró que del compromiso con la paz expresado por López no se puede concluir otra cosa que su objetivo es "el fin de la violencia de ETA".
Preguntada por si de las palabras de López, en las que aseguró que está dispuesto a "arriesgar" por la paz, se puede deducir alguna puerta abierta a un nuevo proceso de negociación, De la Vega recalcó que de ahí "no puede entenderse ninguna otra cosa" que no sea "el fin definitivo de la violencia".
La vicepresidente primera se mostró convencida de que a partir de ahora López será capaz de emprender "el cambio tranquilo" en Euskadi, dejando atrás "la confrontación".