Efe/Europa Press, Madrid
Juan Fernando López Aguilar y Jaime Mayor Oreja se lanzaron anoche reproches mutuos de utilizar la mentira en asuntos como la crisis económica, el Yak-42 o el 11-M.
López Aguilar acusó ayer al cabeza de lista del PP al Parlamento Europeo de defender el franquismo y de votar en las instituciones europeas contra los derechos y libertades de los ciudadanos. Así lo manifestó López Aguilar en el cara a cara que mantuvo en TVE con Mayor Oreja, donde acusó al candidato popular de «maniobrar» para que el Parlamento comunitario no condenase la dictadura franquista y de recordar esta época como de «extraordinaria placidez». Además, le recriminó que haya votado «siempre a la derecha de la derecha» y como un «incansable activista contra las libertades».
Mayor Oreja se defendió y recordó su lucha en el País Vasco en favor de la democracia, cuandose jugaba la vida mientras, «quizás», López Aguilar estuviera «aprendiendo a tocar la guitarra», en alusión a la afición musical del candidato socialista.
Enfrentamiento por el aborto
El cabeza de lista del PP aseguró que el PSOE busca «deliberadamente una España sin valores e irreconocible» en un momento en el que, a su juicio, hay un «déficit de nación» y en el que están amenazados derechos como el de la vida y el del propio idioma español. De este modo, se refirió a la reforma de la ley del aborto que ha propuesto el Gobierno y tachó de «grotesco» que el Ejecutivo pretenda presentar como un derecho lo que no es más que «tragedia». López Aguilar, por su parte, reprochó a Mayor Oreja que tenga una visión «muy conservadora» y aseguró que la libertad de la mujer debe ser «preservada» y «no criminalizada».
La economía ocupó gran parte del debate y, así, Mayor Oreja se referió a «las tres grandes mentiras de Zapatero»: negar la crisis, culpar a los demás de los problemas económicos y, ahora, decir que «parece que tienen soluciones para afrontarla cuando no es verdad».
Palabras que, para López Aguilar, demuestran que el PP no está interesado en ayudar al Gobierno en la batalla contra el desempleo porque «quiere ayudarse del paro para ganar su batalla» política.