EFE PARÍS
Francia dio ayer un nuevo golpe a ETA con la detención de dos supuestos jefes de información de la banda y con la incautación de importante material y documentación en su apartamento, en las proximidades de París. La Gendarmería francesa, en colaboración con la Guardia Civil, detuvo en la mañana de ayer a Javier Arruabarrena, presunto responsable del "aparato de información" de ETA, es decir, de recabar datos sobre posibles objetivos, y con la de su lugarteniente, Ohiane Garmendia.
El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, confirmó en el Congreso que Arruabarrena era actualmente el responsable del "aparato de información", mientras que Ohiane Garmendia formaba parte también de esa estructura de la banda.
No obstante, Pérez Rubalcaba no cree probable que la información incautada durante esta operación, que continúa abierta, tenga relación con el atentado del pasado viernes en Arrigorriaga, que costó la vida del policía nacional Eduardo Puelles. Estas detenciones se producen casi una semana después de este atentado y dos días desde que cayera en Guipúzcoa un "comando de legales" que estaba listo para atentar. El ministro subrayó la colaboración entre las fuerzas de seguridad francesas y españolas.
La operación policial de ayer permitió dar en las afueras de París, en la localidad de Charenton-le-Pont, con estos dos etarras, que estaban huidos de la justicia.
Arruabarrena formó parte en el año 2000 de un grupo de apoyo al "comando Vizcaya" , y tras su huida a Francia se integró en el aparato de información de la banda terrorista. Fuentes de la investigación atribuyen a ese "comando Vizcaya", entre otras acciones, la colocación de un coche bomba contra una patrulla de la Guardia Civil en Bilbao, que no se produjo al no pasar el convoy por el lugar previsto. Arruabarrena fue juzgado en rebeldía en Francia el 22 de octubre de 2008 y fue condenado a cinco años por formar parte de los grupos de reserva de ETA.
También fue juzgada en rebeldía en Francia, el 15 de junio de 2007, Ohiane Garmendia, a quien se condenó a cuatro años de prisión por reclutar activistas en 2002 para ETA en España.
El nombre de Garmendia había aparecido en diversa documentación intervenida a miembros de ETA en sucesivas operaciones contra la estructura de la banda, entre ellos los papeles incautados en el apartamento del que fuera jefe de los "comandos" de ETA Ibon Fernández de Iradi, Susper, en Francia a finales de 2002. Su rostro también figuraba en la lista de los etarras más buscados dentro de la página web de la Guardia Civil.
Garmendia había sido procesada por el juez Baltasar Garzón en abril de 2004, estando en paradero desconocido. El magistrado la consideraba responsable de captación de etarras en Vizcaya.