EFE MADRID
El Congreso aprobó ayer una nueva Ley de Asilo que establece un proceso más garantista y refuerza la protección de mujeres, niños, discapacitados y homosexuales, pero deja fuera a los ciudadanos de la Unión Europa.
El texto de la nueva Ley reguladora del derecho de asilo y de la protección subsidiaria, que fue pactado por PSOE, PP y CiU, recupera la posibilidad de pedir asilo en embajadas y consulados, y garantiza la presencia de Acnur en todas las etapas del proceso de solicitud.
Todos los grupos coincidieron en destacar que la nueva Ley mejora las garantías y el procedimiento, acorta los plazos de concesión del asilo, garantiza la confidencialidad del todo el proceso e incorpora las cuestiones de género e identidad y orientación sexual como motivos para solicitar asilo.
Además, desaparece el procedimiento abreviado y se detalla un procedimiento "de urgencia" que cuenta "con las mismas garantías" que el ordinario, incluida la posibilidad de que Acnur presente un segundo informe en los casos en que se deniegue la petición de asilo.
No obstante, ERC, IU-ICV y las organizaciones no gubernamentales que trabajan en defensa de los refugiados cuestionan el que la Ley niegue el derecho de los ciudadanos europeos comunitarios a pedir asilo, "como si en la UE fuera inconcebible que haya personas perseguidas por su raza o su orientación sexual", subrayó el diputado de ERC Joan Tardá.