E.P. MADRID
La crisis también golpea a la solidaridad. Por primera vez en 15 años el proyecto "Vacaciones en Paz", de la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui, que traslada cada verano a miles de niños saharauis a España, necesita 200 familias para que los menores puedan pasar sus vacaciones en un hogar español y no en centros o albergues.
Toni Guirao, responsable de este programa desde hace más de 10 años, reconoce que es la primera vez que no hay suficientes familias para acoger a los 8.500 niños saharauis, de entre siete y 12 años, que abandonan por un tiempo los campamentos en los que viven en el desierto y pasarán dos meses en España. Guirao explicó que sobre todo hacen falta familias dispuestas a acoger a menores en Valencia, Cataluña y Galicia. La crisis es la causa de que no haya suficientes familias para acoger y alimentar a estos niños durante el verano.
"Esto pasa por culpa de la crisis; de la crisis real y de la psicológica. Hay mucha gente que ha perdido su trabajo o que tiene un empleo más precario, pero también hay otras muchas personas que tienen trabajo pero como temen perderlo, se plantean ahorrar y gastar menos dinero por lo que pueda pasar. Con la crisis se piensan las cosas más que antes", explicó. Hace 20 años que empezaron a viajar los primeros niños saharauis a España. "En principio iban a albergues, a campamentos, hasta que hace 15 años empezamos a trabajar con familias".