EFE MADRID
La vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, pidió ayer al PP que deje la táctica de "poner el ventilador para tratar de salpicar a todos" y tratar así de "salvar a los suyos" y defendió al vicepresidente tercero, Manuel Chaves, por su hoja de servicio "intachable". Sin embargo, De la Vega, evitó pronunciarse sobre la presentación y posterior retirada por parte del PP de una querella en el Tribunal Supremo contra Chaves y su hija.
El Gobierno, dijo, "no puede pronunciarse sobre algo que no se ha producido y no se sabe si se va a producir".