EFE MADRID
La asamblea anual de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) puso ayer en evidencia la ruptura entre los afines de su presidente, Juan Antonio García Casquero, y los de su antecesor en el cargo, Francisco José Alcaraz, en una reunión celebrada en un ambiente de fuerte tensión. La asamblea, tenía como fin aprobar la gestión de la junta liderada por García Casquero, quien relevó en abril de 2008 a Alcaraz tras cuatro años en el cargo marcados por el enfrentamiento con el Gobierno por su política antiterrorista y el proceso de diálogo con ETA. "¡Esto es una vergüenza!", "¡eres un caradura!",fueron algunos de los gritos que se cruzaron en la reunión. La gestión económica de Casquero, logró, no obstante, el apoyo del 60% de los 400 votos emitidos.