PABLO GALLEGO OVIEDO
El presidente del Congreso de los Diputados, José Bono, afirma trabajar "muy a gusto" con el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y se muestra seguro de que, más pronto que tarde, se vislumbrará el fin de la banda terrorista ETA. Asimismo, reflexiona sobre su trabajo al frente del Parlamento, y preguntado sobre si ha tenido suerte con el momento político que le ha tocado vivir, asegura que ser presidente del Congreso no le ha tocado "en una tómbola. No creo que la suerte tenga algo que ver".
¿Es difícil mantener a raya a los diputados?
Los diputados representan a los ciudadanos, y se parecen mucho a ellos. Ése es el principal mérito que los representantes deben tener, tratar de parecerse a sus representados. En el Congreso de los Diputados lo que hay es un foco permanente que permite observar de manera cotidiana todas las circunstancias que allí se desarrollan. Y normalmente suelen ser titulares los hechos menos corrientes.
¿El estado actual del mundo es lo que justifica la nueva ley de asilo aprobada en el Congreso?
La nueva ley de asilo ha sido un trabajo que pone de manifiesto el entendimiento y el acuerdo de los diputados. Lógicamente, la situación internacional influye en un país como el nuestro, que está permanentemente abierto al mundo, que sabe de exilio y que tiene conciencia de la necesidad de acogida.
Usted habla de unidad. ¿La verdadera ruptura del país que pronosticó Rajoy viene con la financiación autonómica?
España tiene una historia, una capacidad y unas perspectivas de futuro tales que cualquier idea de ruptura choca con su fortaleza como país.
¿La nueva financiación creará autonomías de primera y de segunda?
Ésa es una definición muy antigua. Lo que pasa es que el derecho a la igualdad de los españoles no excluye el reconocimiento de aquello que los diferencia. Las diferencias entre las comunidades autónomas son un hecho, y la igualdad entre los españoles es un derecho.
¿Cree que, por ejemplo, Asturias no debería recibir tantos recursos como Cataluña?
¿Cómo va a recibir la misma financiación quien tiene un millón de habitantes que quien tiene seis? ¿Cómo va a recibir la misma financiación quien tiene una problemática singularizada, como el hecho insular, que quien vive en la Península? Las diferencias deben ser tenidas en cuenta. Si no, el procedimiento de asignación de recursos sería injusto. No se puede hacer un sistema que conduzca a la desigualdad de los ciudadanos. Pero sí que reconozca las diferencias entre los territorios.
¿Entonces, qué va a pasar con el Estatuto de Cataluña? ¿Aprueba la propuesta de Guerra a favor de una "sentencia interpretativa" del Tribunal Constitucional que deje "satisfecho" a todo el mundo?
No he oído a Guerra y no puedo pronunciarme.
Que con una "sentencia interpretativa" sobre el Estatut por parte del Tribunal Constitucional dejaría "satisfecho a todo el mundo", porque cada uno podría reivindicar la parte que más le convenga.
Los jueces, desde el Juzgado de instrucción al Constitucional, lo que deben hacer es aplicar la ley. Y los ciudadanos, aceptar las sentencias. Ésa es la regla.
El director del Centro Nacional de Inteligencia es el único superviviente de su paso por el Ministerio de Defensa. Si los últimos escándalos del espionaje español hubiesen ocurrido siendo usted titular del departamento, ¿cuál habría sido su reacción?
¿Y usted cree que yo le voy a contestar a esa pregunta? A mí se me juzga como ministro de Defensa por lo que hice, no por lo que hubiera hecho. Eso sería jugar a ciencia ficción.
¿La sentencia sobre el Yakolev-42 es justa para las familias?
Siempre estuve con las familias. Seguiré estando con ellas y apoyaré siempre sus planteamientos, porque el único modo de honrar a los muertos es, primero con la verdad, y segundo atendiendo con afecto a sus familiares. Eso es lo que hice y lo que haré siempre.
¿Cree que España ha perdido peso a nivel internacional?
Depende de cómo se mire. Si tener peso se relaciona con la foto de las Azores, mejor estar a dieta. El significado de España en este momento hay que medirlo siguiendo otros parámetros. El presidente del Gobierno va al G-8 en Italia el mes que viene; en el G-20 nos hemos sentado por primera vez. Tampoco hay que exagerar las posiciones de los más críticos.