El atentado de hoy que costado la vida a dos miembros de la Guardia Civil en Palmanova se ha producido a unos cientos de metros de cuatro playas que se encuentran llenas de miles de turistas, según ha comentado esta tarde a los periodistas el alcalde de Calvià, Carlos Delgado.
En concreto, en la zona de Palmanova y Magalluf hay actualmente unos 30.000 turistas disfrutando de sus vacaciones, ha dicho el alcalde.
El cuartel de la Guardia Civil frente al cual ha explotado la bomba en el vehículo de estos dos jóvenes agentes se encuentra en unas dependencias municipales, junto a una oficina de Correos, una oficina de empleo y un centro de salud, ha comentado el primer edil.
El alcalde de este municipio ha expresado el "dolor" que invade a todos por este acto terrorista y por la muerte de estos dos "jóvenes guardias".
"Lo que parecía que nunca podría ocurrir en Baleares, ha ocurrido; el hecho insular parecía que nos protegía, pero la barbarie de ETA ha cruzado el Mediterráneo y han venido a donde sabían que el atentado iba a tener muchísima repercusión al tener lugar en el principal municipio turístico de España", ha dicho el alcalde.