EFE MADRID
El Tribunal Supremo (TS) acordó ayer elevar al Senado y al Congreso los suplicatorios para seguir investigando al senador del PP, Luis Bárcenas, y al diputado de este partido Jesús Merino, imputados en el denominado caso Gürtel por los delitos de cohecho y contra la Hacienda Pública.
Así lo ha decidido la Sala de lo Penal del TS en un auto, en el que ha admitido la petición del magistrado instructor de este caso en el Alto Tribunal, Francisco Monterde, de cursar dichos suplicatorios a las Cortes, trámite obligatorio para proceder penalmente contra Bárcenas y Merino por ostentar ambos la condición de aforados.
Según fuentes del Supremo, es el presidente de este órgano, Carlos Dívar, el encargado de elevar formalmente el citado suplicatorio al presidente del Senado, Javier Rojo, y del Congreso, José Bono, para poder proceder "con todas las consecuencias legales" contra Merino y Bárcenas, quien dimitió el martes de su cargo de tesorero nacional del PP. De esta manera, el TS pide autorización a ambas cámaras para dirigir el procedimiento contra ambos aforados.
Después del verano
Ahora, Bárcenas y Merino serán escuchados en audiencia antes de que los plenos del Senado y del Congreso voten sus suplicatorios, según se establece en los reglamentos de ambas Cámaras, pero las vacaciones parlamentarias retrasarán hasta septiembre la tramitación de los suplicatorios.
El auto -notificado ayer y firmado por el presidente de la Sala de lo Penal del TS, Juan Saavedra, y los magistrados Andrés Martínez Arrieta y Julián Sánchez Melgar- también acuerda suspender "por ahora" la tramitación de las actuaciones en cuanto se refieran al senador y al diputado "hasta que por el Congreso y el Senado se resuelva lo que tengan por conveniente".
Además, la resolución dispone que se remita a Rojo y a Bono testimonio de las actuaciones que el TS estima necesarias y que no afectan al secreto de las actuaciones.
Según las investigaciones del caso Gürtel, el senador por Cantabria podría haber recibido 1.353.000 euros y el abono de un viaje turístico a cambio de adjudicar contratos a las empresas del presunto líder de la trama, Francisco Correa, y Merino 230.000 euros.
El Supremo acordó asumir la investigación de este caso sólo en lo que se refiere a los posibles delitos cometidos por estos dos aforados el pasado 24 de junio al considerar que existían indicios "suficientes" para investigarlos.
Tras ello, Bárcenas declaró voluntariamente hace una semana como imputado provisional por estos hechos ante el magistrado instructor, ante quien, según declaró el mismo, aportó las pruebas que demuestran su inocencia, mientras que Merino lo hizo al día siguiente.
Una vez escuchados y tras recibir el martes la petición de la Fiscalía de que pidiera autorización al Parlamento para proceder contra ambos aforados el magistrado instructor ha elevado una exposición razonada a la Sala de lo Penal en la que enumera los indicios que encuentra para continuar la investigación.
El fiscal ha pedido que se practiquen una serie de diligencias de investigación para esclarecer los hechos, que no pueden llevarse a cabo sin la concesión del mencionado suplicatorio.
La secretaria de Organización del PSOE, Leire Pajín, acusó ayer al líder del PP, Mariano Rajoy, de actuar de forma "incoherente" en relación a la trama de corrupción que presuntamente afecta a miembros de partido y denunció que al principal partido de la oposición "la ética se la han marcado los tribunales".
Bárcenas a Rajoy:
"Mi familia y yo no aguantamos más"
El presidente del PP, Mariano Rajoy, y Luis Bárcenas sabían el miércoles que el Supremo pediría el suplicatorio en breve, pero el ex tesorero del partido adujo además motivos personales y familiares para adelantar su decisión de renuncia al cargo.
"Mi familia y yo no aguantamos más, estamos agotados". Estas palabras se las transmitió el martes Bárcenas a Rajoy durante la reunión que mantuvieron en la sede del partido después de la sesión del Comité Ejecutivo Nacional, según fuentes de la plana mayor del PP conocedoras de dicha conversación. Según han relatado, el tesorero llamó a Rajoy una media hora antes de que comenzara el cónclave de la cúpula del partido para comunicarle que quería hablar con él. El presidente del PP le sugirió que se entrevistaran terminado el Comité.
Así que, cuando acabó la sesión, en torno a las 12:30 horas, Rajoy pidió a Bárcenas que subiera a su despacho. Allí, Bárcenas transmitió al líder del partido, con el que mantiene una buena amistad, que estaba "harto y cansado" y que "no podía más", y que esa misma sensación padecía su familia -Bárcenas está casado y tiene dos hijos-.
Rajoy entendió que el tesorero, al que nuevamente había profesado su apoyo en El Comité Ejecutivo, estaba poniendo su cargo a su disposición y antes de que el Supremo elevara el suplicatorio al Senado para seguir investigando a Bárcenas. Éste era el paso que el senador se había marcado, y así se lo había indicado al partido, para presentar la dimisión.