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Alrededor de 4.000 vecinos de diversos núcleos urbanos de la Villa de Mazo y Fuencaliente, al sur de la isla de La Palma, tuvieron que ser evacuados como consecuencia de un incendio forestal detectado en la zona. Centenares de personas y equipos técnicos se centran en "contener" los dos frentes sin control que han causado importantes daños materiales. Ante esta situación, el presidente del Parlamento canario aseguró que se trata de "un fuego de dimensiones enormes", que ya ha afectado "aproximadamente" a unas 1.500 hectáreas de monte.
Todo comenzó a las 23.10 horas del viernes, cuando el Cabildo de La Palma recibió una llamada de alerta sobre un conato de incendio localizado en la zona de Tigalate, a la altura del Puente Roro. Inmediatamente se movilizaron los efectivos del Cabildo de La Palma, que realizaron un primer intento de detener el avance de las llamas.
Debido al fuego, durante la madrugada y el día de ayer, más de 4.000 personas tuvieron que ser evacuadas de sus hogares. Así, los vecinos de la periferia y el casco de Mazo fueron conducidos al polideportivo de la localidad, en el que se reunieron entre 35 y 40 personas. Allí, todos ellos fueron aprovisionados de agua y comida y atendidos por el personal del Servicio de Urgencia Canario desplazado hasta el lugar.
"Un incendio atípico"
En cuanto al municipio de Fuencaliente, entre 200 y 300 personas están evacuadas en el Hotel Teneguía Princess, a las que hay que añadir los 1.500 turistas que se encontraban alojadas en sus instalaciones. Mientras, en el Faro de Fuencaliente fueron trasladadas 2.000 personas y en la playa de la Zamora entre 40 y 50 personas.
Sobre las 19.00 horas de ayer, un cambio en la dirección del viento obligó al desalojo de nuevas viviendas cercanas a una zona por donde el fuego ya había pasado.
"He podido hablar con algunos de ellos y me han trasmitido su desasosiego por no saber qué pasa con sus casas", lamentó la presidenta del Cabildo de La Palma, Guadalupe González Taño, que reconoció que se trata de un incendio atípico, "porque el viento es tan cambiante y variable que ha propiciado que haya muchos pequeños frentes", añadió.
En la mañana de ayer el consejero de Presidencia, Justicia y Seguridad del Gobierno de Canarias, José Miguel Ruano, declaró la situación de emergencia en nivel de gravedad 2. Desde ese momento, el Ejecutivo autonómico asumió la dirección de las tareas de extinción, coordinando en todo momento el dispositivo desde el Cecoes 112.
En las labores de extinción del fuego, que ha provocado importantes daños materiales y ha obligado a cortar algunas carreteras, trabajaron varios centenares de personas y siete helicópteros, además de numerosos dispositivos terrestres y aéreos. Pero no es tarea fácil. Las altas temperaturas, que rondan los 38 grados y los vientos superiores a 70 kilómetros por hora dificultaron las tareas de control del incendio.