EUROPA PRESS/EFE MADRID
Una de la dos vías de la alta velocidad ferroviaria en el trayecto Madrid-Sevilla y Madrid-Málaga, cerrada por las inundaciones registradas en las últimas 24 horas en la provincia de Toledo, fue abierta ayer, por lo que el tráfico hacia el sur quedado restablecido tras 18 horas sin servicio.
Fuentes de Renfe informaron ayer de que a las 16.00 horas se volvía a abrir una de las dos vías que a la altura de la localidad toledana de Yeles se había visto anegada por las fuertes lluvias caídas en la comarca, aunque los trenes circularían a velocidad controlada a su paso por ese lugar.
Las fuertes lluvias desde el lunes por la tarde en Toledo arrastraron en dos kilómetros de la línea el balasto, la capa de piedra machacada que se extiende sobre la explanación de las vías para asentar y sujetar sobre ella las traviesas.
Los servicios de mantenimiento y reparación del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF) han trabajado intensamente para al menos dejar expedita una de las dos vías. Los operarios de Adif que acudieron el lunes por la noche a limpiar y reparar las vías del AVE entre las localidades toledanas de Yeles y La Sagra no salían de su asombro. Además de lodo y montañas de paja que casi no dejaban ver las vías, la fuerza del agua arrastró todo lo que encontró a su paso.
Según informó la empresa propietaria de las vías, más de cien técnicos y especialistas de los equipos de mantenimiento y reparación trabajaron durante toda la noche del lunes para achicar el agua embalsada, limpiar de lodos la infraestructura ferroviaria y retirar los objetos que obstaculizaban una de las vías de la Línea de Alta Velocidad.
Siete mil afectados
El corte de la línea de Madrid a Sevilla y Málaga ha afectado a más de 7.000 personas y a unos 50 trenes, según las cifras facilitadas por Renfe.
Fuentes de la empresa ferroviaria indicaron que se han visto afectados 23 trenes de alta velocidad y 25 de media distancia (lanzaderas) así como dos que utilizan la vía convencional.
Como alternativa, Renfe dispuso un dispositivo que mantuvo operativa la línea de alta velocidad desde la estación de Toledo hacia Madrid y hacia el resto de las estaciones vinculadas a este trayecto: Ciudad Real, Puertollano, Córdoba, Sevilla y Málaga.
El operador ferroviario aprovechó de esta forma que el trayecto entre Madrid y Toledo es un ramal de la línea de alta velocidad de Madrid a Sevilla.
Asimismo, Renfe ha contrató 49 autobuses que desde primera hora de la mañana de ayer han trasladado a los viajeros por carretera hasta las estaciones de Toledo o de Ciudad Real, para que continuaran sus desplazamientos en tren.
El lunes ya quedó suspendida la circulación por esas vías, lo que obligó a detener la circulación de 16 trenes y afectó a 1.890 personas.
Caos en Madrid
En la estación madrileña de Atocha, algunos de los viajeros de los trenes suspendidos permanecieron hasta pasadas las doce de la noche del lunes en la sala de embarque. "No nos han dado ni agua, ni un bocadillo y nos obligan a quedarnos aquí en lugar de ponernos un hotel", relató una de las pasajeras, que explicaba que la única solución que les ofreció Renfe fue pasar la noche allí.
La empresa explicó. sin embargo, que se les ofreció cambiar los billetes e incluso pasar la noche en un hotel pero que los pasajeros, o bien regresaron a sus casas o bien prefirieron viajar esa misma noche. Hubo quien pasó allí más de tres horas. Finalmente, la compañía habilitó dos autobuses, en dirección a Sevilla.