JOSÉ MIGUEL L. ROMERO EIVISSA
El obispo de Eivissa, Vicente
an Segura, ha decretado la "in- troducción de un proceso de canonización, por declaración de martirio", de los 21 sacerdotes que fueron asesinados en Eivissa y Formentera desde el 7 de agosto hasta el 13 de septiembre, periodo en el que las islas fueron gobernadas por leales a la República tras recuperarlas de manos de tropas que apoyaron el golpe de Estado del 18 de julio. La apertura de la causa de canonización "por declaración de martirio de los siervos de Dios" se inicia "vistos los numerosos escritos de algunos sacerdotes y seglares, y oídos muchos testimonios" que lo solicitan, según un decreto del obispo de Eivissa del 23 de no- viembre de 2008 publicado en el
último Boletín Oficial del Obispa-
do, correspondiente al pasado año.
Persecución religiosa
Esos 21 religiosos, según se alega en el decreto, fueron "inmolados por odio a la fe" durante "la persecución religiosa de 1936 en diferentes lugares del territorio de la Diócesis de Eivissa".
Mediante el decreto, el obispo ya
ha nombrado un Tribunal Dioce-
sano y una Comisión de peritos en
Historia y Archivística que debe-
rán recoger y analizar las "pruebas testificales de los Siervos de Dios que se juzga incluir en el proceso".