EFE/LEVANTE-EMV.COM
La terminal T-4 del aeropuerto de Barajas de Madrid sufrió anoche un apagón general en torno a las 23.00 horas a causa de un incendio en una cabina de transformación, informaron fuentes del aeropuerto.
La avería, que a las 23.45 horas trataban de resolver, afectó a prácticamente la totalidad de los servicios, según se podía comprobar en el lugar de los hechos. Todos los vuelos que cubren destinos internacionales quedaron suspendidos en la citada terminal del aeropuerto madrileño a consecuencia del apagón .
La T-4, la terminal principal de Barajas, así como la conocida como terminal satélite (para vuelos intercontinentales) estaban completamente a oscuras y el tren eléctrico subterráneo también estaba anoche paralizado a causa del apagón.
Los servicios de recogida de maletas y facturación así como las oficinas aeroportuarias estaban fuera de servicio y la seguridad del aeropuerto comenzó a instalar unos focos para paliar la falta de energía eléctrica.
El fluido eléctrico en la terminal T-4 y en la satélite de dicha terminal empezó a restablecerse a las 00.04 de hoy, una hora después de producirse el apagón que provocó la suspensión de los servicios de estas terminales del aeropuerto madrileño, el de mayor tráfico del país.
Por los sistemas de megafonía el personal de seguridad del aeropuerto anunció a la mencionada hora que comenzaba a restablecerse la energía eléctrica por zonas, y que la empresa AENA —responsable de la red de aeropuertos de España— había habilitado un servicio de autobuses para trasladar a los viajeros desde la satélite de la T-4 a la terminal principal, según comprobaron testigos.
El problema de fluido eléctrico coincide con uno de los fines de semana de mayor volumen de movimientos de transporte en España, ya que se trata del fin de la primera quincena de agosto —con la consecuente finalización e inicio de periodo vacacional de muchos ciudadanos— y también de la festividad de la Virgen de la Asunción, que se celebra en muchos puntos de España, lo que genera también un mayor número de desplazamientos, también por avión.
Al cierre de esta edición, el problema no había sido resuelto y la popular y transitada terminal T-4 continuaba a oscuras, mientras el aeropuerto se afanaba en buscar fórmulas para dotar de energía a esta infraestructura estratégica.