EUROPA PRESS MADRID
El juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco rechazó ayer cerrar cautelarmente los dos bares de Pamplona que exhibieron fotos de etarras después de tomar declaración ayer a los responsables y las camareras de ambos establecimientos. El juez tomó esta decisión en contra de la postura de la fiscalía, que ha pedido el cierre del Bar Zurgai, que sustituyó las imágenes por siluetas, aunque el Ministerio Público sí retiró su acusación contra el Ezpala Taberna al quitar las fotografías, informaron fuentes jurídicas.
En su auto, el juez Velasco entiende que no procede la clausura cautelar de estos bares ya que "los implicados han retirado voluntaria y conscientemente las referidas fotografías evitando con ello la continuidad en la acción delictiva". En ese sentido, explica que el cierre perseguía prevenir la persistencia del delito y añade que "esto ya ha quedado sin objeto, al haberse retirado las fotos del establecimiento".
Enaltecimiento del terrorismo
Pese a no acceder al cierre de los locales, el juez mantiene la imputación de un presunto delito de enaltecimiento del terrorismo -penado entre uno y dos años de cárcel- para los dueños del Ezpala Taberna y el Bar Zurgai, Antonio Echalecuz y Daniel Burgos, respectivamente, y sus camareras Ainhoa Oroz e Izaskun Goñi.
A estas últimas les había imputado un delito de desobediencia por negarse a retirar las fotos de etarras tal y como le solicitó la fiscalía a comienzos de mes, pero ahora el magistrado estima que este tipo delictivo queda subsumido en el presunto enaltecimiento.
Velasco argumenta estas imputaciones explicando que, "si asesinar es un delito con su correspondiente pena, enaltecer homenajeando a quien asesina ensalzándole por ello con homenajes públicos a través de la exposición de su foto en lugares de tránsito, también lo es, sólo que con una evidente pena menor".
Además el juez entiende que el hecho de situar fotos en los locales responde a "recientes instrucciones de ETA/EKIN, para mantener la fidelidad de sus militantes tanto en las cárceles como fuera y de servir para activar su masa social captando posibles nuevos militantes para que no decaiga la capacidad movilizadora ni cunda la resignación".
Velasco basa estas acusaciones en un manifiesto de ETA incautado al comando Hego Haizea de la banda en octubre de 2008 y en un documento de Batasuna sobre Planificación para el curso político 2008-2009 en el que se exhorta a "recuperar la calle como espacio de actuación e influencia... y hacer frente a los ataques a gudaris vascos defendiendo su memoria".
Estas actuaciones se enmarcan en las diligencias que inició en julio el fiscal sobre los lugares en los que se exhiben fotografías de miembros de ETA y la existencia de carteles, pancartas y pintadas con consignas y lemas de apoyo a la banda.
"Eran 4 fotos de
4 amigos del barrio"
El responsable del Ezpala Taberna, Antonio Echalecuz, declaró ayer al juez que retiró las fotos de los etarras una vez recibió la notificación oficial, y excusó la negativa inicial de su camarera a cumplir la orden alegando que, cuando fueron los agentes a su bar, él estaba de vacaciones por lo que su empleada no se sintió capacitada para quitar las fotos. Echalecuz detalló que cuando los agentes acudieron de nuevo el día 12 al local con la citación de la Audiencia Nacional, las imágenes ya no estaban. "Eran cuatro fotos de cuatro amigos del barrio", se justificó.