En lo que va de año, los agentes de la Policía Nacional y la Guardia Civil, en colaboración con las fuerzas de seguridad francesa, han conseguido intervenir más de una tonelada de explosivos y varias decenas de armas a ETA. Además, lograron la detención de más de 60 presuntos miembros o colaboradores de la banda terrorista, entre los que destaca Jurdan Martitegi, presunto responsable del aparato militar. De esta forma, las Fuerzas de Seguridad del Estado han desmantelado buena parte de su estructura logística. Cerca de la mitad de los explosivos se han encontrado esta misma semana en siete zulos localizados en Francia tras la detención en la madrugada del miércoles del presunto jefe de la logística militar de ETA, Aitzol Etxaburu y dos de sus ayudantes, Ignacio Machain y Andoni Sarasola.
A lo largo de 2009 se han localizado una decena de depósitos y entre las incautaciones había abundante material para la fabricación de bombas. Concretamente, se han incautado 990 kilogramos de nitrato amónico; 60 kilogramos de cloratita; más de 35 kilogramos de polvo de aluminio; casi 30 kilogramos de pentrita; 15 kilogramos de dinamita; una decena de bombas-lapa; más de 250 detonadores; más de un centenar de temporizadores y más de 1.000 metros de cordón detonante.
Además, las Fuerzas de Seguridad han intervenido numeroso material electrónico con el que se podrían haber fabricado decenas de artefactos de todo tipo, 30 armas cortas, un subfusil, más de 5.000 cartuchos y abundante documentación con instrucciones sobre armas y explosivos.
Presión policial sobre la banda
Según reconoce el Ministerio de Interior, la operación más importante desarrollada contra la logística del aparato militar de ETA en estos primeros 8 meses del años se inició el pasado 19 de agosto. Por el momento, ya ha permitido la detención de tres responsables de la estructura operativa de la banda y la localización de siete depósitos con armas y explosivos.
Además, la Comisaría General de Información de la Policía Nacional y la Subdirección Antiterrorista (SDAT) francesa mantienen abierto el operativo, que, por el momento, ha permitido intervenir casi 500 kilos de explosivos, más de 500 metros de cordón detonante, 17 armas cortas, más de 4.500 cartuchos, 138 detonadores, siete bombas-lapa preparadas y a falta de explosivo, gran cantidad de material electrónico y manuales de instrucciones para su uso que habrían permitido la fabricación de decenas de bombas-lapa, además de herramientas y otros utensilios.
Este material se une al hallado a principios de abril en Grenoble, donde ETA escondía en un garaje más de 500 kilos de nitrato amónico y polvo de aluminio. Posteriormente, en junio, el hallazgo de un zulo de ETA en Pindères permitió intervenir 80 litros de nitrometano, 60 kilos de cloratita, 24 kilos de polvo de aluminio, 4,5 kilos de pentrita, 170 metros de cordón detonante, una bomba-lapa, un centenar de temporizadores, 12 armas cortas, un subfusil y 650 cartuchos. Días después, otro zulo escondía 3 kilos de pentrita, cordón detonante, 114 detonadores y 23 temporizadores.
A los depósitos encontrados en Francia se unen algunos más hallados en España. Como el encontrado en Guipúzcoa tras la detención de un comando listo para actuar. Los registros en Usurbil, Lasarte y San Sebastián permitieron la localización de 65 Kg de nitrato., entre otros componentes para fabricar explosivos.