EFE MADRID
Los portavoces del PSOE, ERC, IU-ICV y Bloque Nacionalista Galego (BNG) coincidieron ayer en el Congreso en tachar de "mentiras" fruto del "delirio" o de "la paranoia" las acusaciones que viene lanzando el PP acerca de una supuesta persecución por parte del Gobierno.
La mayoría de los grupos rechazó en la Diputación Permanente de la Cámara Baja las comparecencias de la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega, del ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, y del fiscal general del estado, Cándido Conde Pumpido, todas pedidas por el PP. Por su parte, CiU y PNV optaron por abstenerse, si bien los nacionalistas vascos se ofrecieron a apoyar una comisión de investigación si el PP aporta "una prueba" de esa persecución.
La portavoz del Grupo Popular, Soraya Sáenz de Santamaría, dijo que el Gobierno maneja "a su antojo" a la Fiscalía, que a su juicio investiga los casos de presunta corrupción en función del color político del investigado.
"Conjunto de insidias"
Así, indicó que, si bien no se ha actuado en las denuncias que afectaban al vicepresidente Manuel Chaves, al ex director del CNI o a los gestores de la Caja de Castilla-La Mancha (CCM), en cambio sí se ha investigado y detenido a cargos del PP que, según sus datos, son diligencias que luego "se quedaron en nada". "La única pena impuesta es la pena de Telediario, abrir informativos esposados como delincuentes peligrosos", se quejó.
El portavoz del Grupo Socialista, José Antonio Alonso, replicó que el PP está siguiendo un "discurso demoledor contra el Estado de Derecho". A su juicio, lo que busca el partido de Mariano Rajoy con esas "insidias, inventos y mentiras" es conseguir un territorio de "impunidad" para personas vinculadas a este partido acusadas de manera "seria" y con indicios "objetivos" de casos de corrupción que "afectan a la credibilidad del PP". Igualmente, según Alonso, el PP busca que se "hable de una falsedad, para que no se hable de lo que sí es cierto, que son los casos de corrupción" que le afectan.
Por ERC, Joan Ridao, criticó la estrategia del PP, que enmarca en "una paranoia tan delirante como la trama del 11-M". "El PP ha desplegado una estrategia de defensa por unos casos de corrupción pero estas evasivas son estériles porque detrás de la muleta seguirá estando el toro de la corrupción", avisó.
Gaspar Llamazares, de IU-ICV, aconsejó al PP no creerse sus propias mentiras ni convertir su fabulación en un delirio de persecución. "Es una mentira poco creíble e indemostrable -aseveró-, pero es una mentira de distracción masiva". Asimismo, Francisco Jorquera, del BNG, indicó que las peticiones de comparecencia del PP sólo son "cortinas de humo" para tratar de tapar los escándalos que le afectan.
Por CiU, el diputado Jordi Jané anunció la abstención de su grupo, se quejó del "clima de bronca" con el que se reanuda la actividad parlamentaria y emplazó al PP a trasladar sus denuncias a los tribunales.
Santamaría elude las escuchas en su informe
El informe que preparan los populares para demostrar la "persecución" por parte del Gobierno a varios dirigentes populares se limita a detallar las actuaciones judiciales y policiales de las que dicen ser víctimas. De esta forma, en el texto no entrarán las escuchas ilegales denunciadas por su secretaria general, María Dolores de Cospedal, tal y como explicó ayer la portavoz del PP en el Congreso, Soraya Sáenz de Santamaría. Sin embargo, esta dirigente popular no pudo precisar si aportarán este texto como prueba judicial de las acusaciones de su partido.Tal y como apuntó, el dossier en el que esta trabajando tiene el objetivo de demostrar diferentes comportamientos que existen a la hora de perseguir delitos que impliquen a militantes del PP o del PSOE. "Hemos acreditado que 53 actuaciones contra el PP han quedado en nada o han sido archivadas mientras que la inmensa mayoría de las actuaciones contra miembros del PSOE siguen abiertas y nunca han aparecido las imágenes en los medios de comunicación", denunció.