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OTR/PRESS El juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón, ha dictado una orden de búsqueda y captura contra la etarra Maite Aranalde, tras conocer que la joven, que salió la pasada semana de la cárcel de Soto del Real (Madrid), se encuentra en paradero desconocido, informaron fuentes fiscales. Después de su puesta en libertad, la Fiscalía ya había solicitado que se impusieran mayores medidas de seguridad a Aranalde, debido a que existía riesgo de fuga.
Garzón, que regresó este lunes de sus vacaciones, terminó su primera jornada laboral del nuevo curso revocando la libertad provisional de la que disfrutaba la miembro de ETA, por orden del juez Eloy Velasco --que sustituía a Garzón en su ausencia-- y dictó su ingreso en prisión. Según el auto dictado, exisistían indicios suficientes para haber dictado prisión contra la etarra y defiende que los derechos por los que su Juzgado obtuvo la entrega de Aranalde, el pasado martes, comportan un "grado elevado" de riesgo de sustracción a la acción de la justicia teniendo en cuenta "que la entrega de la procesada no ha sido voluntaria".
En este caso, según defiende el magistrado, "se cumplen todos los requisitos exigidos por el Tribunal Constitucional para que su prisión sea con carácter incondicional y no sujeta a fianza".
Tras su decisión, las Fuerzas de Seguridad del Estado se dirigieron al domicilio de Aranalde para proceder a su arresto, ésta no se encontraba en la vivienda y no lograron localizarla. Después de comprobar que la etarra se había dado a la fuga, el magistrado inició los trámites para formalizar una orden de busca y captura.
LA FALTA DE DOCUMENTACIÓN LA DEJÓ EN LIBERTAD
El caso de Aranalde dio mucho de qué hablar después de que un error judicial permitiera a la terrorista salir a la calle. Entonces, la Fiscalía de la Audiencia Nacional presentó un recurso en contra de la decisión del juez Velasco y solicitó, además, que se le impusieran a Aranalde mayores medidas de seguridad para garantizar que la terrorista no huyera del territorio español, como finalmente ha sucedido. En este sentido, el Ministerio Público, recordaba que Aranalde fue detenida en Francia, hasta donde había escapado cuando formaba parte del comando K-Zaltun, lo que podría facilitar que lo hiciera de nuevo. Pedía también que las comparecencias impuestas fueran diarias en lugar de semanales.
La etarra fue entregada a España el pasado martes, después de cumplir en Francia una condena por asociación de malhechores. A su llegada a la Audiencia Nacional se comprobó que la documentación que la acompañaba se refería únicamente a una de las dos causas por las que se la investiga, un delito de tenencia de explosivos. No existía, sin embargo documentación sobre la otra investigación en marcha, sobre su participación en la colocación de varias bombas durante el Puente de la Constitución en 2004.
Velasco decretó su ingreso por esta acusación de posesión de dinamita y le impuso para eludir la cárcel una fianza de 12.000 euros que fue abonada por su familia. El Juzgado responsable de la otra causa se vio impedido de dictar medidas en su contra ante la carencia de papeles.
Sin embargo, el propio Garzón, recuerda en el documento a su compañero el juez velasco, que su obligación es "velar exclusivamente porque la procesada no se sustraiga a la acción de la justicia, riesgo que, en este caso, sólo se concita con la prisión provisional incondicional de la misma".
La Policía sospecha que Aranalde ya había huído el domingo
La Policía sospecha que la etarra entregada la semana pasada por Francia, Maite Aranalde, podría encontrarse huída desde el pasado domingo, según informaron a Europa Press fuentes de la lucha antiterrorista. Ese mismo día, vecinos de su localidad natal de Ibarra (Guipúzcoa) celebraron una manifestación de protesta contra la prohibición de la Audiencia Nacional de rendirle homenaje al que la propia terrorista no acudió.
Las primeras sospechas de las fuerzas de seguridad apuntan por tanto a la posibilidad de que Aranalde podría llevar ya tres días fugada de su localidad de la que habría salido ayudada por el entorno proetarra.
Según las mismas fuentes consultadas, la motivación principal de la fuga respondería al convencimiento del entorno de la terrorista de que el juez Garzón rectificaría a su vuelta de las vacaciones el auto dictado anteriormente por su compañero y sustituto en esta causa Eloy Velasco.
Con ello contaban también las fuerzas de seguridad, que ya habían previsto la necesidad de estrechar la vigilancia en torno a la terrorista a la espera de la orden de la Audiencia Nacional. No obstante, las dificultades para exceder las medidas cautelares dictadas por el juez Velasco impidieron un mayor control sobre Aranalde, precisaron las mismas fuentes.
Entre las dificultades para controlar los movimientos de la terrorista hay que sumar el respaldo prestado por muchos de sus vecinos desde su salida el jueves de la cárcel madrileña de Soto del Real. Ibarra es una localidad de apenas 4.300 habitantes que cuenta con una fuerte presencia de la izquierda radical 'abertzale'.
El propio Garzón ha confirmado los augurios de la etarra en un auto en el que defiende que existían indicios suficientes para haber acordado prisión contra ella la semana pasada, después de que fuera entregada a España por las autoridades francesas.
En estos momentos, las investigaciones tanto de la Policía como de la Guardia Civil se centran en descubrir el paradero de la etarra tras la orden de busca y captura dictada hoy por Garzón. En ese sentido, las fuentes consultadas no descartaron la posibilidad de que Aranalde hubiese decidido continuar con su actividad criminal en la banda por lo que podría haber cruzado la frontera francesa.
Aranalde fue puesta en libertad la semana pasada por la Audiencia Nacional debido a que su entrega no iba acompañada de la documentación requerida por España referente a la participación de la etarra en un atentado múltiple en varias gasolineras durante el puente de la Constitución de 2004. El país galo perdió esta información, por lo que juez Velasco --quien sustituyo a Garzón al encontrarse de vacaciones-- decretó para Aranalde la situación de libertad eludible bajo 12.000 euros de fianza.
La terrorista pagó esa cantidad al día siguiente y Velasco decretó su libertad imponiéndole las medidas cautelares de retirada del pasaporte, la prohibición de abandonar el territorio nacional así como la obligación de comparecer cada semana en la comisaría más próxima a su domicilio.
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