EFE
El fiscal ha pedido hoy en un juicio celebrado en la Audiencia Nacional tres años y medio de prisión para Asier Tapia, Borja Urberuaga y Aner Mimenza, acusados de insultar a la secretaria general de Instituciones Penitenciarias, Mercedes Gallizo, durante una visita de ésta a la cárcel de Soto del Real.
Según el escrito del Ministerio Público, los hechos se produjeron cuando los tres procesados, que cumplían condena en este centro por delitos de violencia callejera cometidos en el seno de grupos de apoyo a ETA, asistían a una representación de teatro en el salón de actos de la prisión, a la que Gallizo acudió aprovechando una visita por otros motivos.
En su acusación, el fiscal mantiene que Asier Tapia se dirigió a la directora general cuando esta abandonaba la sala, y comenzó a insultarla, siendo secundado por los otros dos acusados, tras lo que los tres "se abalanzaron sobre los jefes de servicio y funcionarios" que trataban de calmar la situación.
Por estos hechos, la fiscal Ana Noé solicita para cada uno de ellos tres años y medio de prisión, y para Tapia añade una multa que hoy ha reducido de 3.000 a 1.800 euros, ya que además de considerarle autor de los delitos de atentado a la autoridad y desórdenes públicos -los mismos que imputa a los otros dos acusados-, le acusa de un delito de injurias contra la autoridad.
Sin embargo, en su declaración ante el juez, los tres acusados han negado estos hechos, y han afirmado que lo que ocurrió fue que Tapia se dirigió a Gallizo "para denunciar la dispersión de los presos vascos", por lo que varios funcionarios acudieron a sujetarle y hacerle callar a los pocos segundos.
Fue a raíz de esta acción de los funcionarios cuando Urberuaga y Mimenza se levantaron de sus asientos y comenzaron a gritar pidiendo tranquilidad, al considerar que estaban empleando una fuerza excesiva contra su compañero de prisión, según han declarado hoy ante el tribunal.
Los tres han negado que Tapia profiriera los insultos referidos en el escrito de acusación, que afirma que increpó a Gallizo tachándola de "fascista", "asesina de compañeros" y "exterminadora", expresiones que sólo uno de los tres funcionarios de prisiones que han declarado hoy como testigos ha asegurado haber oído con claridad.
Uno de estos funcionarios ha afirmado además que cuando estaba conduciendo fuera de la sala a Tapia, oyó como alguien detrás de él gritaba: "lleva un pincho"; mientras que otro de ellos, el que conducía a Urberuaga y que se encontraba justo detrás, vio cómo este acusado daba una patada a un objeto que acababa de caer al suelo, y qué identificó como una pequeña cuchilla.
A causa de esto, la representación fue interrumpida en cuanto los tres procesados fueron conducidos al módulo de aislamiento, todos los internos presentes fueron cacheados y el salón inspeccionado, pero la supuesta cuchilla no fue encontrada.
La defensa, que pide la absolución de sus representados, ha afirmado que los hechos se han "sobredimensionado" y ha subrayado que la propia Mercedes Gallizo no ha denunciado los hechos y ha estado ausente de todo el procedimiento, lo que según el letrado "muestra que ella misma no da trascendencia a los hechos".