OTR PRESS MADRID
El juez ha impuesto como condena a los siete menores detenidos por los altercados durante las fiestas de Pozuelo de Alarcón (Madrid) la prohibición de acudir durante tres meses a las fiestas o ferias de pueblos después de las 22.00 horas, según informó ayer el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM). Del mismo modo, se les condena a 90 días de libertad vigilada, en cuyo transcurso serán evaluados por técnicos y psicólogos de la Agencia del Menor Infractor de la Comunidad de Madrid.
Todos los implicados en los sucesos de Pozuelo pasaron a disposición judicial el pasado lunes. Ese mismo día, 13 adultos fueron puestos en libertad, a la espera de diligencias.
Tras conocerse la sanción a los menores detenidos, el Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid, Arturo Canalda, consideró que se trata de un "castigo razonable" y pidió a los padres que encajen la medida "con deportividad". Canalda argumentó que "no pasa nada" porque estos jóvenes "se tiren tres meses sin salir" después de haber "quemado coches de policía, mobiliario urbano y haber pegado" a varios agentes de las fuerzas de seguridad.
De esta manera, Canalda sostuvo que sería "un contrasentido" que los padres de los chicos que participaron en "unos hechos constitutivos de delito" recurrieran la sanción. Sin embargo, la mayoría de los abogados de los siete menores ya han recurrido la decisión del juez, por lo que el castigo queda sin efecto de momento.
Por otra parte, ahora se ha conocido que uno de los jóvenes mayores de edad arrestados es Antonio Cruzat Hurtado de Mendoza, nieto del marqués de Feria, Antonio Cruzat y Salazar, que en un primer momento ocultó su verdadera identidad a la policía con un nombre falso, según fuentes policiales. El detenido aparece en las imágenes captadas cuando entraba en el coche policial para su traslado a comisaría. Sin embargo, cuando el agente procedió a identificarse dio el nombre falso de Mario García Serrano y bajo esa identidad ingresó en los calabozos. El nieto de Cruzat y Salazar llegó a agredir gravemente a uno de los agentes que intentaban disolver a los exaltados.