AGENCIAS MADRID
La renuncia del ex vicepresidente económico Pedro Solbes a su escaño de diputado es el motivo esgrimido ahora por el PP para dar por hecho que existen discrepancias en el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero y en el Grupo Parlamentario Socialista a cuenta de la política económica. Para desmentirlo han salido en bloque desde el propio presidente, varios de sus ministros y el portavoz parlamentario.
El presidente del Gobierno aprovechó ayer su comparecencia junto al presidente de Bolivia, Evo Morales, para afirmar que seguirá escuchando al ex vicepresidente segundo, Pedro Solbes, porque es amigo suyo, un gran servidor público y un buen ministro de Economía. Zapatero ensalzó la figura de Solbes y dijo que es una persona seria por la que tiene un gran respeto y aprecio, y al que, añadió, hay que dejarle que descanse porque tiene derecho a ello, "aunque seguirá trabajando en otros frentes".
Además, indicó que hay que despedir a Solbes con el respeto que se merece una persona de su trayectoria y subrayó que "ojalá pudiéramos tener muchas personas con su trayectoria y con su seriedad en el trabajo".
"Ponen pies en polvorosa"
Desde el PP no tardaron en señalar que "el equipo económico está dejando solo al presidente" por su política económica, según el líder de los populares, Mariano Rajoy, y que los ex ministros "ponen pies en polvorosa" por falta de proyecto, afirmó la portavoz en el Congreso, Soraya Sáenz de Santamaría.
Los ex compañeros de Solbes se limitaron a negar escuetamente que haya "desbandada" y, en otros casos optaron por el silencio. Abordados en el Senado, la ministra de Defensa, Carme Chacón, se limitó a decir que "en absoluto", mientras que el de Trabajo, Celestino Corbacho, aseguró que "para nada". La vicepresidenta segunda, Elena Salgado, el ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba y la ministra de Vivienda, Beatriz Corredor, eludieron hablar del tema, mientras que el vicepresidente tercero, Manuel Chávez, atribuye la salida de Solbes, al igual que antes hicieron Jordi Sevilla y César Antonio Molina, a que los ex ministros "tienen difícil encaje en la dinámica parlamentaria".
Desde el PSOE, su portavoz parlamentario, José Antonio Alonso, también negó que existan discrepancias o desánimo en sus filas a cuenta de la política económica del Gobierno.