EFE/E.P. MADRID
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El presidente de la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA), Juan Ramón Quintás, dijo ayer que, a menos que los agentes políticos y sociales lleguen a un acuerdo, "sería conveniente celebrar elecciones generales" para dotar al Gobierno resultante de los medios para salir de la crisis.
Quintás señaló, durante una entrevista en la cadena Ser, que "no somos conscientes de que la actual situación es la peor que ha vivido el país en el último siglo" y recalcó que "ante situaciones extraordinarias solamente caben remedios extraordinarios".
Si los agentes sociales, prosiguió, no son capaces de llegar a un acuerdo no sólo sobre lo que hay que hacer sino sobre cómo "repartir los sacrificios", significa que no están a la altura de las circunstancias, lo que haría inevitable "celebrar elecciones generales que le confiriesen a un gobierno toda la capacidad de actuación que necesita este país para salir de la crisis".
Impaciencia ciudadana
Las reacciones a las palabras del responsable de cajas de ahorro no se hicieron esperar. La portavoz del PP en el Congreso, Soraya Sáenz de Santamaría, consideró que la opinión del banquero exterioriza la impaciencia de la ciudadanía, que cree que el Gobierno "nos hace perder el tiempo y el dinero y la gente empieza a perder la paciencia".
La portavoz popular agregó que un Gobierno que "no tiene capacidad de liderazgo, de llegar a acuerdos, va de improvisación en improvisación y es incapaz de liderar el país frente a la crisis probablemente no sea el mejor gobierno para ningún país, pero menos para uno que supera con creces los cuatro millones de parados".
Sin embargo, José Antonio Alonso, portavoz socialista en la Cámara, dijo que no comprendía el "análisis" de Quintás, y recordó que el Gobierno "está para gobernar cuando las cosas van bien, regular o mal", porque ése es el mandato que recibe de los ciudadanos, y "lo contrario sería abdicar" de esa "cuestión elemental".
No obstante, remarcó que tanto el Ejecutivo como el grupo socialista tratan de hacer "todo lo posible" para impulsar un acuerdo social que sería beneficioso para el país, y pidió a empresarios y sindicatos que trabajen en ese sentido.
Las convocan los políticos
También el ex ministro socialista, Jordi Sevilla, que recientemente abandonó su acta de diputado, recordó al presidente de la patronal de las cajas de ahorro que son los políticos los encargados de decidir cuándo se celebran las elecciones.
Por su parte, el diputado de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, arremetió contra Quintás por "meterse a dirigente político" en vez de preocuparse de sus problemas y retos. Llamazares replicó que es "la derecha" la que no quiere ese acuerdo porque no quiere un "reparto conjunto de la crisis", sino "imponer" sus restricciones en el mercado laboral y el gasto público.
Llamazares aseguró que ya se buscó el acuerdo con la patronal en el marco del diálogo social y éste no fue posible porque, según sus palabras, "la derecha quiere seguir ganando en tiempos de crisis", por lo que tendrá que ser la izquierda la que decida cómo se "distribuye" la salida de la crisis.
Sin embargo, el coordinador general de IU, Cayo Lara, mostró sus diferencias con la política económica del Gobierno y barajó la posibilidad de tener un "otoño caliente" si no realiza cambios en la política social y económica y si no se coge al "toro por los cuernos" ya que, a su juicio, se está produciendo un "desgaste" y un "agravamiento" de la crisis. Lara denunció en RNE el hecho de que el presidente Zapatero, esté "desojando una margarita" en lugar de "enfrentarse" de una manera "sólida, decidida y firme", y con "políticas de izquierdas", a la "problemática" que existe en España.