EUROPA PRESS MADRID
El asesino confeso de Carlos Palomino, el ex militar Josué Estébanez de la Hija, mostró ayer su arrepentimiento en la última sesión del juicio que se celebra en la Audiencia Provincial de Madrid por la muerte del joven antifascista y aseguró que le mató porque "sintió mucho miedo" al verse acorralado por las personas que entraron en el vagón del metro donde sucedieron los hechos el 11 de noviembre de 2007.
"Me siento arrepentido. Yo no quería quitarle la vida a nadie. Me entró mucho miedo y no supe reaccionar", confesó el acusado, quien lamentó que "tenía una vida ya hecha". "No supe cómo reaccionar. Lo siento mucho", añadió Josué, haciendo uso de su derecho a la última palabra en el juicio.
Al escuchar esta declaración, la madre de Palomino, Mavi Muñoz, le gritó dentro de la sala de vistas: "Te deseo lo peor de esta vida, Josué". Con la última palabra del acusado, el juicio quedó visto para sentencia. La resolución judicial se conocerá en las próximas semanas.