EFE MADRID
Un niño de siete años, hijo de una pareja de inmigrantes bolivianos, al que el martes se le denegó el ingreso en España, entró finalmente en el país a las tres de la tarde del miércoles, después de que el juez ordenase la suspensión de la devolución del menor a Bolivia. El niño llegó el martes a Barajas acompañado por su padres, que le había ido a buscar tras el fallecimiento de su abuelo. La Policía le negó la entrada al país por carecer de carta de invitación, a pesar de que sus padres tienen residencia legal en España, un documento que sólo expiden las comisarías.
El niño y su padre permanecieron desde su llegada en la sala de inadmitidos del aeropuerto, hasta que se autorizó su entrada a España, al primar en este caso el "bien superior del niño" por encima de otras consideraciones de tipo legal.