Este no ha sido un buen año para el juez más famoso de España. Ha tenido que hacer frente a varias denuncias por distintos motivos. Hay quien le tiene ganas y al final ha logrado que Garzón se siente en el banquillo del Tribunal Supremo. El ultraderechista sindicato Manos Limpias lo había intentado varias veces con denuncias sobre el dinero que recibió el magistrado durante su estancia en EE UU entre 2005 y 2006. Esta causa fue archivada hasta tres veces en distintas instancias, una por la propia Sala Penal.
Después fue el PP el que denunció al juez por haber compartido una jornada de cacería con el ex ministro de Justicia Mariano Fernández Bermejo y otra por las filtraciones del caso Gürtel.
Todas acabaron archivadas por el CGPJ, que sin embargo sí acordó multar al magistrado con 300 euros por dejar libres por error a dos narcotraficantes turcos.
Pero finalmente, el magistrado que ha enviado a prisión a más de un millar de etarras, puede acabar los próximos días en el banquillo por querer investigar el franquismo. levante-emvvalencia