EFE/ EP MADRID, VITORIA
A partir de hoy se pone en marcha la maquinaria socialista para sacar adelante los Presupuestos Generales del Estado de 2010, aprobados el sábado en Consejo de Ministros y salvar así el segundo año de la segunda legislatura de José Luis Rodríguez Zapatero. Este curso, con la crisis económica en apogeo, el Gobierno necesita imperiosamente, política y financieramente, el instrumento de los Presupuestos.
Pero las cuentas para 2010 podrían dejar sólo al Ejecutivo Socialista. Por el momento, IU sostiene que nos los apoyará en el Congreso porque "van en contra de los intereses de la clase trabajadora, de las pymes, los mileuristas, y la gente que sufre la hipoteca todos los meses". Mientras, CiU ve difícil evitar una enmienda a la totalidad de su grupo y el PNV dejó abierta la puerta "por responsabilidad y por Euskadi".
IU quiere un "giro a la izquierda"
Por su parte, el portavoz del PSOE en el Congreso de los Diputados, José Antonio Alonso, defendió ayer la reforma fiscal al considerar que es "equitativa" y porque "incluye una subida racional y moderada" de los impuestos, "que beneficia a la inmensa mayoría". "Con esta propuesta paga más el que más tiene", sentenció. Respecto a los Presupuestos Generales del Estado para 2010, presentados el sábado, Alonso explicó que son unos presupuestos "austeros" y permitirán "mantener nuestros compromisos sociales". Así, para poder aprobarlos, Alonso confió en que se negocie con el resto de los grupos de la cámara.
El coordinador general de IU, Cayo Lara reprochó que "los que tienen que arrimar el hombro" para solucionar la crisis en la que se encuentra el país son quienes se han beneficiado con ella en estos últimos años. En este sentido, afirmó que la crisis "no la han provocado los trabajadores". No obstante, aclaró que su partido intentará "darle la vuelta" a la propuesta en el Congreso.
ERC deja la puerta abierta
En principio, la posición de CiU podría ser parecida a la de IU. El portavoz de este partido en el Congreso, Josep Antoni Durán Lleida, aseguró que "difícilmente" se podrá evitar que su grupo enmiende a la totalidad los Presupuestos. Y es que, tal y como aseguró, "no sirven para salir de la crisis". No obstante, recalcó que la decisión "no está adoptada".
De momento, quien deja la puerta más abierta al apoyo de los PGE para 2010 es el PNV. Así, su presidente, Íñigo Urkullu, aseguró que, "por responsabilidad institucional y por Euskadi", su partido negociará las cuentas si hay que negociarlas, así como a llegar a un acuerdo "si es posible".
Mientras, el portavoz de ERC en el Congreso, Joan Ridao, insistió en que su formación condicionará su apoyo a "contraprestaciones políticas importantes", como una nueva gestión para el Aeropuerto de El Prat.