AGENCIAS
El vecino de Chipiona (Cádiz) Antonio Porta Álvarez, detenido la semana pasada por su presunta participación en las manifestaciones de apoyo a Manuel Zelaya, fue juzgado ayer por delitos de secesión y daños por su presunta participación en los disturbios ocurridos estos últimos días en las calles de Tegucigalpa. Porta conocerá la decisión tomada por el juez la próxima madrugada (hora española).
Según sus familiares, el abogado de Porta, que continúa en prisión, les comentó una vez celebrado el juicio que había ido bien y que "se nota que es inocente".
Antonio Porta, de 41 años, viajó el 17 de septiembre a Honduras para conocer en persona a una mujer con la que mantenía contacto a través de Internet. Según su hermana, Porta se hospedó en Tegucigalpa en un hotel ubicado precisamente junto a la embajada de Brasil, refugio del depuesto presidente.
La familia de Costa fue informada a través del consulado español de la detención de éste, que habría sido apresado por las fuerzas de seguridad al poco de abandonar su hotel, en el marco de las movilizaciones que sacuden a la ciudad como consecuencia del regreso de Zelaya, hostigado por el gobierno de facto de Roberto Micheletti.
La hermana de Costa asegura que su hermano, "no sabe nada de política" y que, además, sufre una discapacidad psíquica fruto de un accidente de circulación.
La legislación hondureña establece una pena de cinco a diez años de cárcel por sedición y de tres a seis años por daños agravados.