EFE PAMPLONA
El presidente de Navarra, Miguel Sanz, anunció ayer tarde la ruptura del pacto entre UPN y CDN, socios en el Ejecutivo Foral desde 2003. La ruptura ya la había planteado Sanz como inevitable si CDN, con dos consejeros en un Gobierno de 13 miembros, no rectificaba su postura favorable a una reforma de la Ley Foral del Vascuence, criterio contrario al de UPN y uno de los asuntos centrales del pacto a juicio de los regionalistas.
Ayer tarde se reunió en el Palacio de Navarra la comisión de seguimiento del pacto de Gobierno para analizar la situación creada y al término de la misma Sanz anunció la citada ruptura. Según indicó, el acuerdo entre ambos partidos les obliga a votar en igual sentido "en asuntos sustanciales" y "el sentido lo marca el presidente del Gobierno", por eso ayer les pidió a los dirigentes de CDN que votaran como UPN en contra del dictamen del proyecto que reformará la ley del euskera y "la petición al final no fue aceptada".
Minoría parlamentaria
Añadió que "no considero esto una crisis de Gobierno" sino que habrá "unos cambios" sin consecuencias en la acción del Ejecutivo. Tampoco teme consecuencias "en los respaldos parlamentarios" ya que con sus 2 escaños "CDN no daba los votos necesarios" para que sumados a los 22 de UPN se consiguiera la mayoría absoluta en una Cámara de 50 miembros.