CARLOS PÉREZ GIL KABUL (EFE)
España tomó ayer el mando del aeropuerto civil y militar de Kabul por un período de seis meses con un acto en el que estuvo presente la ministra de Defensa, Carme Chacón, quien garantizó el esfuerzo del contingente para ayudar a que esta instalación nunca más sea "una puerta abierta al terror", como ocurrió durante la etapa de dominio soviético y talibán, sino "un lugar de encuentro entre Afganistán y el mundo", manifestó ante los mandos aliados reunidos en uno de los hangares.
Chacón presidió el relevo del mando a su llegada a Kabul, en una breve visita que se completó en la base de Herat, al oeste del país, donde España tiene la mitad de los más de 1.300 soldados desplegados en el marco de la misión ISAF.
La ministra llegó a la capital afgana acompañada del jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), general José Julio Rodríguez, y de varios familiares de víctimas del accidente del avión Yak-42, con los que rindió un homenaje a los 62 militares fallecidos en mayo de 2003 cuando regresaban de su misión en Afganistán.
El contingente español integrado por 66 militares y cuatro guardias civiles bajo el mando del coronel del Aire Rubén García Servet será el responsable de la operatividad del aeropuerto civil y de la base militar de Kabul hasta el 30 de marzo de 2010.
España, que toma el relevo de Polonia, estará al cargo de las tareas que se desarrollen en las áreas de seguridad, protección, logística y administración, en la que trabajan en total 350 personas entre militares y civiles.
Desde Kabul, Chacón se desplazó a Herat y también conoció de primera mano la labor de los instructores españoles de adiestrar a los soldados afganos en Camp Stone, un cuartel situado a unos quince kilómetros de Herat.